NO MARQUES LA CASILLA EN LA DECLARACIÓN

SI ENTIENDES…

 

 

â               Que los fines de interés social son tan importantes que el Estado debe de financiarlos en base a los fines sociales a los que respondan y no dejarlos a la voluntad del contribuyente o a los vaivenes de la recaudación del IRPF,

 

â               Que es el Parlamento quien debe asignar y controlar el uso del presupuesto destinado a fines sociales.

 

â               Que el Estado debe evitar que la financiación de las ONG, sea usada por la Iglesia como instrumento de propaganda confesional.

 

 

 

Si lo consideras conveniente

 

… deja en blanco la casilla de asignación a fines sociales

 


SI OPINAS…

 

 

ð   Que ninguna convicción (sea religiosa o no) debe de ser privilegiada por el Estado.                          

 

ð   Que todos merecemos igual trato a la hora de pagar nuestros impuestos.

 

ð   Que los fieles de cada religión deben autofinanciar su culto y su clero.

 

 

NO marques la casilla de asignación a la Iglesia católica

 

 

 CAMPAÑA

 DE LA     

   RENTA 2008

 

   ALGUNAS RAZONES     

  PARA RECHAZAR

    LAS CASILLAS DE LA

     ASIGNACIÓN

     TRIBUTARIA

  

 

¿SABES QUE AUNQUE NO QUIERAS, FINANCIAS  A LA IGLESIA CATÓLICA CON TUS IMPUESTOS?                  

 

RESPECTO A LA CASILLA  DE OTROS FINES DE

INTERÉS SOCIAL

 

Quién/ o el que marca la casilla de la Iglesia católica:

 

n     Contribuye a confundir los asuntos del Estado (que son públicos) con los de la Iglesia católica (que son privados).

 

 

n     Disminuye su aportación a los gastos públicos para sanidad, educación, cultura, asistencia social, medio ambiente, servicios sociales, promocionar el empleo, etc.

 

 

n     Obliga al Estado a utilizar dinero de todos los ciudadanos y ciudadanas para financiar el culto y el clero, así como para mantener diócesis, seminarios, asambleas, congresos, realizar manifestaciones políticas y lanzar enormes y costosas campañas de propaganda.

 

n     Da razones para incluir más casillas en el IRPF para otras confesiones religiosas.

La existencia de la casilla:

ð    Atenta contra el mandato constitucional: “ninguna confesión tendrá carácter estatal” recogido en su artículo 16.3.

ð    Quebranta el principio de igualdad de los españoles ante la ley y de no discriminación por razones de creencias u opinión, contemplado en el artículo 14 de la Constitución.

ð    Incumple la obligación de sostener los gastos públicos de acuerdo con la capacidad económica, en condiciones de igualdad. Artículo 31 de la Constitución.

 

Si deseas contribuir a mantener tu religión, sin trampas, paga tus impuestos en igualdad de condiciones con todos los ciudadanos y ciudadanas. Y si perteneces a alguna confesión, financia a tu iglesia de forma directa.

Las iglesias se han de autofinanciar

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Organizaciones que promueven esta Campaña

 

Europa Laica y sus grupos locales y territoriales.

Granada Laica y Andalucía Laica

Asoc. Laica Rivas-Vaciamadrid  /  Aranjuez Laico

Asoc. Cultural Escuela Laica de Valladolid / Cáceres Laica

Se suman:  Revolución Atea /

 

Quién/ o el que la marca:

 

Ø      Incumple la obligación de sostener los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica, en condiciones de igualdad. Artículo 31 de la Constitución.

 

Ø      Contribuye a que estos gastos sociales queden al margen de la discusión y control parlamentario. Así como al vaivén del contribuyente, que contrariamente a lo que ocurre con la casilla destinada a financiar a la iglesia católica, en este caso NO puede elegir a qué organización desea destinarlo, quedando a la discrecionalidad de su reparto por parte del organismo competente.

 

Ø      Acepta una coartada, cuya única finalidad es únicamente justificar la existencia de la casilla de la iglesia católica. Es decir tratan de hacernos cómplices de dicha coartada.

 

Ø      Destina una parte importante de ese dinero también a la Iglesia católica, a través de sus organizaciones. Hecho que, posiblemente, no es la voluntad de los contribuyentes que señalan la casilla:”a otros fines sociales”.

 

La financiación de estos fines sociales debe ser definida por el Parlamento y, por lo tanto, debe formar parte de la política del Estado, ateniéndose al interés general, de forma precisa y transparente.

                  

Datos aproximados sobre la financiación de la Iglesia católica en España y sus orígenes.

Breve análisis realizado por Europa Laica  

Hoy la Iglesia católica española vive en un verdadero paraíso, presuntamente al margen de la Ley

I – Introducción

España durante 15 siglos y hasta la Constitución de 1978, con la excepción de la Constitución de la II República entre 1931-1939 y algún otro brevísimo período liberal en el siglo XIX, ha sido considerada como una “nación católica”. Hay que recordar, como dato histórico, en relación a las relaciones del Estado con la Iglesia católica, que la Constitución considerada como liberal de 1812, proclamaba que el catolicismo era la única confesión religiosa permitida, el preámbulo se inicia así: “En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo autor y supremo legislador de la sociedad” y su artículo 12 expresaba “La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra”.

Hay historiadores que mantienen la tesis de que se debía a la necesidad de “contar con la colaboración del clero en la lucha contra los franceses”, pero no deja de ser un rasgo fundamentalista e intolerante que choca con el espíritu avanzado de la constitución y que rompe, indirectamente, con el resto de derechos, que duraron muy poco, como consecuencia de las tropelías absolutistas del reinado de Fernando VII.  Pero la verdad es que la composición de aquellas Cortes de Cádiz que trataría de romper con el Antiguo Régimen, estaba compuesto por absolutistas y liberales de diferentes ideologías, pero que en sus diversas fases estuvieron presentes nada más y nada menos que hasta un 40% de clérigos.

En 1845, con el reinado de Isabel II, se aprobó la Ley de Donación de Culto y Clero que restituía a la iglesia católica los bienes desamortizados (entre 1798 y 1924) y no vendidos y aprobó el Concordato aprobó y firmó con el Papa Pío IX un Concordato por el que el Estado reconocía a la Iglesia católica como la única de la Nación Española y sus derechos a poseer bienes, origen ideológico de los actuales “Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede” de 1979… El Concordato de 1851 expresaba “…La religión católica, apostólica, romana, que con exclusión de cualquiera otro culto continúa siendo la única de la nación española, se conservará siempre en los dominios de S. M. Católica con todos los derechos y prerrogativas de que debe gozar según la ley de Dios y lo dispuesto por los sagrados cánones. Y en materia de enseñanza: “…En su consecuencia la instrucción en las Universidades, Colegios, Seminarios y Escuelas públicas o privadas de cualquiera clase, será en todo conforme a la doctrina de la misma religión católica; y a este fin no se pondrá impedimento alguno a los obispos y demás prelados diocesanos encargados por su ministerio de velar sobre la pureza de la doctrina de la fe y de las costumbres, y sobre la educación religiosa de la juventud en el ejercicio de este cargo, aún en las escuelas públicas…”

La insurrección militar, católica y fascista que contra la II República, se produce en 1936, es apoyada por el estado-ficción “ciudad del Vaticano” y por la iglesia católica española. En la etapa de la dictadura franquista (1939-1976) el régimen considera a la “nación española” como  “nacional-católica”, en donde se anula, de forma tajante, la libertad de conciencia que había establecido la II República.

De esta forma y en ese período, la jerarquía católica española retoma la enorme influencia política de los regímenes absolutistas del siglo XIX y es en esa etapa cuando la iglesia acumula una enorme riqueza y poder, cedido por el Estado en todos los terrenos, especialmente en lo referente a la enseñanza y a la financiación.

Franco firmaría un  nuevo Concordato en 1953, basado en el de 1851, actualizando los enormes privilegio que ya disfrutaba la iglesia católica en todos los campos y, posteriormente, fallecido el dictador, es Juan Carlos I, en julio de 1976, quien  ratifica unos Acuerdos, con el compromiso de revisar el Concordato del 53, con unos pequeños retoques sobre nombramientos y relaciones con la jerarquía católica, en consonancia con la nueva situación social y política que parecía comenzar, pero se mantenía, casi íntegramente, el Concordato de 1953.

Por fin, con gran retraso respecto a los países democráticos de nuestro entorno, la Constitución de 1979 proclama “que ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

 

Sin embargo, e inexplicablemente, una vez aprobada la Constitución de 1979 se firman una serie de Acuerdos con la Santa Sede, que sólo derogan de forma parcial el Concordato de 1953 y que otorga a la Iglesia católica variados beneficios en materia de enseñanza y de patrimonio cultural, fiscales, políticos, sociales, etc.  

 

No entendemos la tozuda postura de los gobiernos democráticos y de las Cortes generales que se niegan, sistemáticamente, a abrogar estos Acuerdos y la parte que queda en vigor del Concordato del 53, que chocan frontalmente con nuestra actual Constitución, devaluando, gravemente, su inspiración democrática en materia de libertad de trato y neutralidad por parte del estado hacia las diversas convicciones.

Como consecuencia de ello y de una postura confesional de los poderes públicos españoles, la financiación de la iglesia católica, no solo no se ha adecuado a la nueva realidad de libertad de pensamiento y de conciencia y de libertad religiosa, sino que ésta (la iglesia católica oficial) permanece en todo un verdadero “paraíso fiscal”, al margen de las leyes tributarias y sociales que son de obligado cumplimiento para el conjunto de la ciudadanía.

La primera cuestión de ilegitimidad, es que las cuentas de la iglesia católica son opacas:

De la financiación, vía tributaria, conciertos, subvenciones y donaciones que el Estado asigna, no tiene que rendir cuentas. Además de que es depositaria de un enorme patrimonio cultural, artístico, edificios, suelo urbano y rural… acumulado por dádivas y enajenaciones del estado y donaciones de particulares a lo largo de siglos.

Muchos  municipios siguen enajenando hacia la iglesia católica enormes cantidades de suelo público para construir locales propios e iglesias, que, generalmente,  registran a su nombre, aumentando así su ya sólido patrimonio y aminorando, por consiguiente, el patrimonio público.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II – Las presuntas cuentas de la Iglesia católica española

 

Aunque es el secreto mejor guardado, la iglesia católica es inmensamente rica.

 

En España, es propietaria, a través de sus más de 40.000 instituciones (…diócesis, parroquias, órdenes y congregaciones religiosas, asociaciones, fundaciones, etc.) de un enorme patrimonio consistente en bienes mobiliarios, inmobiliarios, suntuarios, culturales, capital de fundaciones… pues aunque cada una de ellas tengan autonomía jurídica y administrativa, no dejan de formar parte de la misma organización eclesial.

 

Claro está que de forma legítima recibe donaciones directas de sus fieles  y se nutre de los beneficios de sus innumerables y a veces suculentos negocios de todo tipo y actividad.

Pero, además, de forma no tan legítima recibe financiación directa e indirecta por parte del Estado español.

La cifra presunta y estimada que el Estado (central, autonómico, local) cede directamente a la iglesia católica, en 2008, ha superado los 6.000 millones de euros.

De los cuales sólo 241 pertenecen a la asignación tributaria del IRPF

 

En una época, como la que atravesamos, de profunda crisis social y económica la Iglesia católica española, en 2009, va a seguir recibiendo “religiosa y puntualmente” del Estado su financiación, sin ningún tipo de recorte.

 

Cálculos del año 2008

 

1.- Las exenciones tributarias, según varias fuentes y expertos consultados,  ha podido suponer en el ejercicio de 2008 una falta de ingresos por parte de las diferentes administraciones del Estado de unos 900 millones de euros. (*Impuestos municipales -como es el del IBI- y otros autonómicos y estatales)

 

2.- En la Enseñanza, (curso 2007-2008) para el pago de las personas que imparten religión católica en la enseñanza pública  y privada (unos 30.000), superó los 550 millones de euros.

 

Para financiar a los centros educativos con ideario propio (católico) la cifra se aproximó a los 3.800 millones de euros,  a través de los módulos económicos de los conciertos educativos  en cada CCAA (Según la ley de presupuestos del estado se divide el modulo en: 1.Salarioscargas sociales. 2. Gastos variables y 3. Otros gastos / *Conforme se vayan desarrollando los artículos 116, 117 y la 29 d. adicional de la LOE, aumentará considerablemente el costo de esta financiación)

 

*En el capítulo de Enseñanza hay que contar  las cada vez más cuantiosas donaciones que diversos estamentos públicos, como Ayuntamientos, CCAA, etc. hacen a fundaciones universitarias privadas y otras entidades educativas de la iglesia. También las organizaciones de la Iglesia y la Conferencia Episcopal española reciben diversas subvenciones y donaciones de apoyo por parte del Estado, para sus medios de comunicación y editoriales. (*Todo este costo es muy complejo de averiguar, pues se encuentra muy mezclado y hay que acudir a miles de fuentes y partidas presupuestarias)

 

Del impuesto del IRPF (Que ha  pasado del 0,52%, al 0,7% en 2007). La iglesia católica ha recaudado en este año más de 241* millones de euros, para financiar el culto y el clero.

 

(*Esa parte de la financiación se detrae del conjunto del impuesto sobre la renta de las personas físicas. En base al porcentaje de personas que ponen la correspondiente cruz en la declaración de la renta,  que son -aproximadamente- uno de cada tres contribuyentes)

 

También vía impuesto del IRPF a través de la asignación del 0,7% a la casilla de “fines sociales” muchas organizaciones de la iglesia católica reciben varias decenas de millones de euros al año.

 

La actividad “social” de la iglesia católica que además de su labor de caridad social, la utiliza  para hacer proselitismo religioso, se realiza a través de centenares de asociaciones, organizaciones, fundaciones, congregaciones religiosas vinculadas a la iglesia a través de sus más de 60 delegaciones diocesanas locales y de las delegaciones  autonómicas, tales como Cáritas o  Manos Unidas y otras y los más de 3000 centros y casas de caridad,  hospitales concertados, ambulatorios y dispensarios, casas de ancianos, discapacitados, orfanatos, guarderías, centros especiales de reeducación, centros de drogodependientes etc. a través de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados o las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y otras múltiples pertenecientes a diversas congregaciones religiosas, que reciben dinero vía subvenciones, conciertos y donaciones directas del estado.

 

Estas donaciones y subvenciones son incalculables, pero bien podrían significar varios cientos de millones de euros al año, si tenemos en cuenta algunos datos de los que disponemos, aunque todos ellos con todas las reservas, dada su complejidad.

 

Los obispos y una parte de la sociedad (incluso política) dicen, que el Estado gastaría mucho más si tuviera que atender, por su cuenta, a estas obligaciones educativas o asistencias. Eso es una opinión- trampa, ya que a través de la denominada obra social de la iglesia hacen proselitismo y política. Y el estado, como se ha podido comprobar en cientos de casos, podría hacerlo directamente o con concesiones a entidades no religiosas, generando más riqueza social y más puestos de trabajo, aunque tuvieran un mayor costo económico.

 

El Estado paga también la nómina de los capellanes hospitalarios (más de 500 a tiempo completo y casi 300 a tiempo parcial), de los penitenciarios (más de 100), más los sueldos de los capellanes castrenses, a cuyo frente está un arzobispo con grado de general de división. Estas nóminas y sus correspondientes cargas sociales superan los 3 millones de euros anualmente.

 

Capítulo aparte son las ayudas directas a la Iglesia, para el sostenimiento de su ingente patrimonio artístico e inmobiliario, también para su reforma y conservación: 280 museos, 103 catedrales o colegiatas con cabildo y casi mil monasterios. Estos datos no nos han sido facilitados muy fiablemente por las distintas CCAA y Ayuntamientos, pero de diversas fuentes deducimos que se puede acercar a los 300 millones de euros anuales en estos momentos.

 

Y no digamos de las enormes donaciones, directas o indirectas, de muchos ayuntamientos a desfiles procesionales y cofradías, actos religiosos, romerías, conmemoraciones, en donde se mezcla (intencionadamente) lo religioso, con lo pagano, festivo y cultural, cuyo valor es incalculable.  (*Horas extras para orden público, publicidad, etc.)

 

Además están los fastos: las visitas del Papa, actos suntuosos, como conmemoraciones marianas, actos al apóstol Santiago, etc. (*cuyo costo puntual es incalculable)

 

Varias organizaciones de la iglesia católica son propietarias, además, de varias universidades (Deusto, de los jesuitas; Navarra, del Opus; CEU, de la Asociación de Propagandistas; pontificias de Comillas y Salamanca; diocesanas de Murcia y Ávila), y de 15 Facultades eclesiásticas, 41 centros teológicos, 11 colegios universitarios, 55 escuelas universitarias y 72 institutos superiores. (*Por este ámbito, como hemos expresado anteriormente, también reciben donaciones públicas y apoyo económico diverso estatal, autonómico y municipal, cuyos datos, en estos momentos, están muy ocultos).

 

Desgravación de los donativos de los fieles católicos directamente, parece ser que suponen, según la propia Conferencia Episcopal, un 70% más de lo que ha recibido por el IRPF. // Las donaciones a la Iglesia Católica desgravan un 25% del IRPF (caso de personas físicas), y un 35% del Impuesto de sociedades (caso de personas jurídicas). Pero el Estado devuelve a los fieles, y por tanto aporta, el 25% (o el 35%) de esa cantidad.  Ello según varios estudios y los datos aludidos de la propia Conferencia Episcopal ha podido suponer casi 80 millones de euros en 2008

 

Este enorme poder social y económico, medido en fieles seglares, sacerdotes y monjas, obispos y otras jerarquías, en dinero, o en bienes y patrimonio de muy diversa índole y en servicios educativos, sociales, sanitarios y de caridad, es incontable porque se nutre de complicados mecanismos de ingresos privados y de financiaciones públicas, incluida su patrimonio financiero, como acciones, fondos de inversión, participación en empresas y entidades financieras varias, etc.

 

Después de 30 años de democracia en España y de una Constitución que establece “que ninguna confesión tendrá carácter estatal”, los hechos, en materia de relaciones iglesia católica estado español, no sólo sigue igual que en siglos anteriores, sino que, en términos reales, se ha acrecentado la financiación del estado hacia la iglesia católica, lo que, de hecho, significa que estamos en un estado confesional encubierto.

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Francisco Delgado. Europa Laica (marzo de 2009)

*Informe, que tiene varios apartados con ciertas reservas, dada la opacidad de esta cuestión, pero que ha sido elaborado a partir, también, de diversas fuentes fidedignas, diversos datos aparecidos en diversos medios de comunicación y datos extraídos de la agencia tributaria, del  ministerio de asuntos sociales, ministerio de educación, de  diversas CCAA, patronales de la enseñanza y sindicatos, así como datos de la propia Iglesia católica.

 

CAMPAÑA IRPF 2008

 

 

RAZONES PARA RECHAZAR LAS CASILLAS DE ASIGNACIÓN TRIBUTARIA

 

 

17 PREGUNTAS CON RESPUESTA

 

1.- ¿Es cierto que los Acuerdos con la Santa Sede, de 1979, son la actual base de la financiación de la Ic en España?

 

En efecto. A pesar de que la Constitución  Española declare en su artículo 16.3 la no confesionalidad del Estado, el Acuerdo sobre Asuntos Económicos, fechado en 1979, pero negociado antes de entrar en vigor la Constitución, blinda en su artículo II la colaboración con la Iglesia para conseguir “su adecuado sostenimiento económico”, los impuestos a los que no va a estar sujeta, en su artículo III, y las exenciones fiscales a las que tiene derecho, en su artículo IV. De esta manera se consolidaba el trato de privilegio de que gozó durante el franquismo. Por ello, muchos juristas consideran, en la actualidad, que los citados Acuerdos, además de preconstitucionales, son inconstitucionales.

               

Debemos tener en cuenta que el Concordato  de 1953, suscrito entre el Estado franquista y el Vaticano, aún no ha sido derogado, sino que la mayoría de sus artículos fueron sustituidos por otros en los Acuerdos de 1976 y 1979. En todo caso el sistema de financiación de la Iglesia católica (en adelante = Ic) sigue siendo el mismo que entonces: los Presupuestos Generales del Estado

 

2.- ¿No parece lógico que cada confesión religiosa debería autofinanciarse, de acuerdo con el principio de separación Iglesia-Estado?

               

Es obvio que las creencias son un asunto particular y, por tanto, deberían ser financiadas, exclusivamente, por las personas que las profesan, como cualesquiera otras entidades sin ánimo de lucro. Por el contrario, en la actualidad, la financiación privilegiada que establecen los Acuerdos de 1979 (uno de los cuales es el de Asuntos Económicos) conculca el principio de igualdad ante la ley (artículo 14 de nuestra Constitución), discriminando a los ciudadanos en función de sus creencias (sean estas religiosas o no). No obstante, conviene recordar que, el único compromiso al que se obligaba la jerarquía católica en el Acuerdo de Asuntos Económicos, que era el “propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades”, treinta años después, ningún gobierno ha sido capaz de hacerlo cumplir. Así pues, los Acuerdos de 1979 son falsamente bilaterales: sólo contienen beneficios para la Ic y obligaciones y costes para el Estado.

 

3.- ¿Los Acuerdos con la Santa Sede, de 1979, sólo tienen repercusión económica?

               

No, tienen muchas más implicaciones. Quizás la más grave es que pretende asimilar el servicio religioso a un servicio público, obviando el carácter delimitado y particular de las creencias religiosas. Ya estableció el Tribunal Constitucional, en 1993, que no cabía identificar las funciones religiosas con las estatales. Asimismo, los Acuerdos delimitan una especie de derecho eclesiástico que se superpone (e impone) al derecho común elaborado por nuestros representantes democráticos. De esta manera, cada ley elaborada libremente por nuestro Parlamento debe adecuarse a lo que establecen los Acuerdos, con la consiguiente subordinación de la soberanía popular a los privilegios de la Iglesia.

 

4.- ¿Es cierto que también se conceden ayudas económicas, aunque de mucha menor cuantía y para fines más limitados, para apoyar otras creencias religiosas, contraviniendo el principio de separación iglesias-Estado y discriminando claramente a las creencias de naturaleza no religiosa?

               

En efecto, en aplicación de los Acuerdos de 1979, algunas confesiones que están inscritas en el Registro de Entidades Religiosas y que han firmado acuerdos con el Estado, además de aquéllas sobre las que recaiga la declaración de “notorio arraigo” reciben, a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia (creada por el Gobierno y ubicada en el Ministerio de Justicia), ayudas sociales y culturales por valor de algo más de 4 millones de euros.

 

Extraña forma de promover el pluralismo, ésta de utilizar el dinero público para promover las creencias religiosas, haciendo hincapié en el refuerzo de la identidad religiosa en el seno de comunidades de ciudadanos. Con esta forma de “café para todos” (los creyentes religiosos), no sólo se sigue ignorando y discriminando a las personas que tienen otras convicciones, o que simplemente son indiferentes, sino que la Ic ve legitimada su posición de trato de privilegio ante la financiación estatal. Un Estado Laico que no discrimine por razón de las creencias, no debe financiar actividades en función de convicciones religiosas. De lo contrario, está atentando contra los principios de igualdad y de pluralidad. Y difícilmente puede hablarse de pluralidad si no se sitúan todas las creencias (religiosas o no religiosas) en el mismo plano de derechos.

 

5.- Entonces Europa Laica no reivindica extender los privilegios económicos de las religiones, en general, y de la Ic en particular, a todas las entidades cuyas creencias no sean de naturaleza religiosa (laicistas, ateos, agnósticos u otras convicciones)?

 

En efecto. Creemos que el camino recorrido en los últimos treinta años, reconociendo privilegios económicos a otras religiones y aparentando aproximarse a los privilegios de la iglesia católica, es un camino equivocado. Y ello porque atenta contra el laicismo, que no debe vincularse a ninguna creencia (o creencias) específica, y porque conculca el derecho humano básico a la libertad de conciencia, dado que la religiosidad no es un atributo universal del individuo, al contrario de lo que sucede con la libertad de conciencia individual. Desde esta perspectiva, Europa Laica sostiene que las instituciones religiosas no requieren un tratamiento económico, jurídico o político especial.

 

6.- ¿Es cierto que quien marca la (X) en la asignación a la iglesia católica en el IRPF no está aportando ni un euro de su bolsillo a la Iglesia?

 

Efectivamente. La liquidación del Impuesto señala la obligación de los ciudadanos (también los católicos) en el sostenimiento de los gastos del Estado (escuelas, hospitales, carreteras…). Quienes marcan la X no sólo no aportan ninguna cantidad adicional a la Ic, sino que gozan del privilegio de decidir a qué dedicar el 0.7% de sus ingresos, privilegio del que no gozan los demás. De manera que “aportan”, generosamente, con dinero que no es suyo, sino del Estado, y por tanto, de todos los españoles, sean sus creencias religiosas o de cualquier otra naturaleza. El efecto final es que contribuyen a los gastos generales, de todos, sólo en un 99,3% (un 98,6% en caso de poner también la X en los fines de interés social, cuya mayor parte va destinada a instituciones católicas). En definitiva, las personas que ponen la X, están pagando menos impuestos y,  sin embargo, los ritos y actividades de los católicos los estamos pagando todos los españoles, sean nuestras creencias  religiosas o de cualquier otra naturaleza.

 

7.- ¿Por qué es injusta e insolidaria esta situación?

               

Porque las personas que marcan la (X), no contribuyen al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo a su capacidad económica, como establece el artículo 31  de la Constitución. La actitud de estas personas es insolidaria e injusta, pues se dedica a financiar actividades de interés particular (religiosas) en detrimento de las necesidades de interés general (sanidad, educación, dotaciones sociales…). Y el comportamiento del Gobierno que lo permite, un atentado a la laicidad del Estado y una violación de la conciencia de los ciudadanos con otras creencias (sean o no religiosas) distintas a las católicas.

 

8.- ¿Es cierto, por tanto, que con el acuerdo Gobierno-Ic, de diciembre de 2006, se avanza en la autofinanciación de la Iglesia católica?

               

Es completamente falso. En primer lugar el acuerdo de 2006 sólo ha visto la luz como un simple “intercambio de notas” entre la Nunciatura Apostólica en España y el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Extraña, y vergonzante, forma de publicitar una cesión de este calibre, hurtando la discusión y decisión al Parlamento.

               

En realidad, es un paso más en el sentido marcado por los preconstitucionales Acuerdos con la Santa Sede, de 1979, de consolidar la financiación estatal, y por tanto pública, de la Iglesia católica en España. El IRPF correspondiente a la renta sometida a gravamen (renta de 2007, declaración en 2008) lo han ido pagando los contribuyentes, vía deducciones en nómina, (también los católicos, claro) a lo largo de 2007. Por lo tanto ya han engrosado las arcas del Estado en dicho año. Cuando se acaba la campaña de Renta 2007 (declaración de 2008), el Estado simplemente cuenta las declaraciones con el aspa correspondiente, multiplica las cuotas íntegras por 0.7 y saca su dinero del Presupuesto de Ingresos del Estado. Por tanto, aunque se pretenda encubrir, estamos ante cantidades detraídas de los Presupuestos del Estado ¿De dónde podría salir el dinero, si no?

 

9.- A qué se dedican los 241 millones de euros detraídos de los Presupuestos del Estado, por razón de la X en la declaración del IRPF correspondiente a 2007?

               

Este montante se dedica exclusivamente al pago de salarios del clero y obispos, su seguridad social, pensiones de jubilación, seminarios mayores y menores, culto, universidades, congresos, asambleas, reuniones y manifestaciones políticas, asambleas, jornadas y gastos generales de la Conferencia Episcopal. No obstante, esta cantidad es pequeña si la comparamos con lo que la Ic recibe del Estado, por otros múltiples conceptos, merced a los Acuerdos con la Santa Sede.

 

10.- ¿Qué otros beneficios económicos recibe la Iglesia católica del Estado, en sus tres niveles, central, autonómico y local? (*informe más completo en otro documento)

               

En virtud de los Acuerdos de 1979, gozan de exención total y permanente “la Conferencia Episcopal, las diócesis, las parroquias, las Órdenes y Congregaciones Religiosas y los institutos de vida consagrada y sus provincias y sus casas”, respecto de los impuestos de bienes inmuebles (la Ic posee una cantidad de bienes inmuebles superior al propio Estado), IVA, IRPF, Patrimonio y demás figuras impositivas. A ello debemos agregar el pago de los miles de adoctrinadores en la escuela pública y concertada,, la financiación de la enseñanza concertada religiosa, las cesiones de terrenos, el mantenimiento del patrimonio eclesiástico, el gasto de los capellanes en el ejército, hospitales y prisiones… Dado que no encontrará ninguna información sobre esta generosa financiación en la web de la Conferencia Episcopal, una estimación realista situaría en más de seis mil millones de euros al año en 2008 (*Ir al documento sobre financiación, que ha elaborado Europa Laica).

 

11.- ¿Es cierto que el acuerdo Gobierno-Iglesia católica, de diciembre de 2006, ha supuesto un “cambio importante en el modelo de financiación” de la Ic por el Estado, como declaró en su momento el gobierno del PSOE?

               

Como ya hemos visto en la pregunta nº 8, no sólo no se avanza en la autofinanciación de la Ic, sino que se consolida la falacia de que la Iglesia ya no se financia de los Presupuestos del Estado. Por otro lado, se releva a la jerarquía católica del compromiso de autofinanciación, que figuraba en el Acuerdo sobre Asuntos Económicos de 1979, con la peregrina justificación de que sólo era “una obligación moral”. Tremendo paso atrás, que sitúa al estado español, en materia de financiación, en un estado de corte confesional.

               

Asimismo, por la Ley de Presupuestos para 1988, el Gobierno se comprometía a exigir a la Iglesia las diferencias entre las cantidades que le adelantaba mensualmente y las que le correspondiera ingresar, efectivamente, por el número de X en la casilla del IRPF de cada ejercicio. Desde 1988 la deuda a favor del Estado fue en aumento, y el escándalo también. De esta forma, la Iglesia católica se ha embolsado, desde 1992, cerca de 430 millones de euros (71.000 millones de pesetas) de todos los españoles, que no han sido reintegrados a la Hacienda Pública y que con este acuerdo de 2006, quedan “perdonados”.

 

12.- Parece, sin embargo, que la Ic se ha comprometido a presentar una memoria económica anual sobre la distribución del gasto correspondiente a las (X) del IRPF. Eso parecería un paso adelante en materia de transparencia en el uso de los caudales públicos…

 

Este aspecto no es nada nuevo. Ya se sabe que se dedica a remunerar a los obispos y a todo el personal eclesiástico, así como a pagar su seguridad social y sus pensiones, a  sus seminarios, congresos, reuniones, manifestaciones políticas, propaganda, alguna universidad, y gastos de las diócesis, principalmente.

 

La cuestión es que sigue sin exigírsele a la Iglesia católica algo parecido a un balance integrado, con cuenta de resultados, de todas las actividades desarrolladas en el Estado Español, tanto a nivel estatal, como autonómico y municipal, incluyendo la cuantificación económica de las cuantiosas sumas de los impuestos a que no está sujeta y a las bonificaciones y exenciones fiscales.

 

13.- En cualquier caso, parece que la casilla de Fines de interés social deberíamos marcarla, dado que la cantidad que resulta se dedica a obras sociales, benéficas y medioambientales.

               

Nosotros también opinamos que es un error marcar esta casilla. En primer lugar, porque adolece de los mismos defectos que la casilla de la Ic: quien marca esta casilla contribuye  a los gastos del Estado en menor medida (un 0,7% menos); además privatiza una elección que debe ser pública, haciendo uso del privilegio de decidir a qué quiere destinar una parte de sus impuestos, algo que no pueden decidir las personas que no marcan la casilla, discriminando  a las personas en función de sus creencias. De esta manera se conculcan los artículos 14 y 31 de nuestra Constitución.

               

Europa Laica piensa que la política de financiación de estos fines debe ser definida por el Parlamento y, por tanto, debe formar parte de la política del Estado. Así pues, debe canalizarse a través de los correspondientes debates presupuestarios, en función del interés general y siempre teniendo en cuenta las prioridades políticas emanadas de la voluntad popular.

 

14.- Pero, a pesar de todo, si se dedica a estos “buenos fines” antes aludidos, ¿no estaría justificado poner la X en la casilla de Fines de interés social?

               

No dudamos que puedan existir algunas ONGS de inspiración católica que realicen una labor social sin propaganda confesional, labor social que perfectamente podría desarrollar el estado directamente. En todo caso, estas cantidades, al quedar al margen de la discusión presupuestaria, quedan al margen, también, de los procedimientos de control que garanticen que se asignen con objetividad y equidad. El Estado, en este caso, puede distribuir las subvenciones con la discrecionalidad que le parezca y, por tanto, asignarlas con criterios sectarios. Así, los gobiernos, sean del PSOE o del PP, pueden utilizar a las diferentes ONGS con fines partidistas. Debe tenerse en cuenta que un importantísimo porcentaje de lo recaudado por este motivo corresponde, también, a organizaciones vinculadas a la Ic.

 

En definitiva, en Europa Laica creemos que un Estado democrático moderno no debe dejar los servicios sociales y benéficos al albur de las acciones caritativas (organizaciones religiosas), sino que deben ser contemplados como lo que son, derechos sociales básicos y, por tanto, deben ser implementados por el Estado.

 

15.- Entonces, ¿Europa Laica no se opone a esta manera de subvencionar estas actividades sólo por motivos económicos?

               

En efecto. En muchas ocasiones el interés de las organizaciones religiosas se centra fundamentalmente en el control ideológico y moral que ejercen sobre muchos millones de personas. Y las personas que trabajamos por el laicismo haríamos mal minusvalorando el efecto que ejerce las enormes sumas de dinero público que se canalizan anualmente, desde los gobiernos centrales, autonómicos o locales hacia las escuelas y universidades católicas, y sus hospitales e instituciones sociales y benéficas, que proveen de servicios sociales confesionales (por ejemplo, asistencia a embarazadas para forzarlas a dar a luz; “educación sexual” basada en la abstinencia y en contra de los anticonceptivos; campañas en contra de los cuidados paliativos o de una muerte digna; políticas activas contra  el matrimonio homosexual; etc.). Así pues, hay que exigírsele al Gobierno que no se derive ni un solo euro de financiación pública para ONGS o asociaciones cuya actividad sea torpedear leyes aprobadas por el Parlamento: aborto, igualdad de género, políticas preventivas de embarazos, matrimonio homosexual, avances científicos… Es un terrible contrasentido torpedear leyes públicas, y por tanto de interés general, con dinero público, obedeciendo a los intereses confesionales privados de la jerarquía católica.

 

16.- Bueno, pero tanto el Gobierno como la Iglesia sostienen que en el acuerdo de 2006, ésta última ha renunciado a la exención del IVA

               

Es sencillamente falso. La exención del IVA, privilegio de que ha gozado la Ic desde los Acuerdos de 1979, era ilegal desde la misma entrada de España en la Comunidad Europea, en 1986. La violación reiterada de la Directiva europea sobre armonización fiscal en esta materia ha obligado al Gobierno, tras múltiples avisos y amenazas, a eliminar este privilegio eclesial y acomodarse a la normativa europea. Ha tenido que ser la Comunidad Europea la que nos ayudara a acabar con este privilegio eclesiástico. No obstante, la Ic se ha encargado de que tal circunstancia no supusiera una minoración en sus ingresos, subiendo el porcentaje a recibir por las X de cada declaración de IRPF un 34%, esto es, del 0,52% al 0,7%.Y este aspecto no ha permanecido oculto.  El propio acuerdo de 2006 reconoce explícitamente que la subida hasta el 0,7 se ha propuesto  como “compensación por la pérdida de la exención del IVA a favor de la Iglesia católica, que es exigida por el Derecho comunitario”. Como posteriormente han demostrado los hechos, el negocio ha sido redondo para la Ic y ruinoso para el erario público.

 

17.- ¿Es cierto que un alto funcionario público, el embajador de España (y por tanto, de todos los españoles) ante la Santa Sede, hizo campaña el año pasado a favor de la financiación pública de la Iglesia?

               

En efecto. El socialista Francisco Vázquez, durante el pregón del Día de la Caridad, en un pregón que pronunció a invitación de Cáritas Diocesanas, dijo que ”Es muy importante que los ciudadanos tengan conciencia de la gran importancia que tiene, para católicos y no católicos, poner la X en la casilla de la aportación social a favor de la Iglesia”. Y lo arregló, afirmando que hablaba como “político católico”. Y nadie en el Gobierno del PSOE lo desautorizó. Si alguien creía todavía en la supuesta aconfesionalidad del Estado o en el principio de igualdad y no discriminación en función de las creencias, tiene una medida exacta de en qué punto estamos, 30 años después de promulgarse nuestra Constitución. Después de estas soflamas ¿dónde queda la separación Iglesia-Estado?

                              

Afirmación final:

 

La Iglesia católica en el estado español vive en un verdadero paraíso fiscal, en nuestra opinión presuntamente al margen de la Ley.

 

 

Cáceres, Abril de 2009

 

 

BIENVENID@S

Bienvenidos a todos y todas las nuevos simpatizantes y socios de Cáceres Laica.

Ayer, instalamos un pequeño puesto informativo en Badajoz en el Mercado asociativo de “la fiesta de la primavera” con que IU ofrece un espacio de encuentro a las asociaciones que reivindicamos la 3ª república, y los valores que ésta lleva aparejados como son la igualdad, y el laicismo.

Naturalmente allí estuvimos, y la gran sorpresa fue la demanda masiva por firmar en la hoja de la campaña por la separación de las Iglesias y el Estado que mantenemos desde Cáceres Laica tras la entrega en el Parlamento de la Nación de 250.000 firmas por parte de Europa Laica y otras asociaciones laicistas como la nuestra y a la que también contribuimos en su momento.

Muchos pacenses me mostraron su descontento con el nombre de la Asociación regional y tuve que explicarles que en la última asamblea se decidió cambiarle este nombre, en un futuro, por el de “Extremadura Laica – Europa Laica”, pero esto será después del encuentro laicista previsto en Cáceres para el mes de octubre, como se acordó en dicha reunión.

Todas estas firmas serán presentadas en su momento en la Asamblea de Extremadura además de adjuntarse a la campaña estatal que venimos manteniendo.

A pesar del esfuerzo las autoridades no se mueven un ápice de los pretéritos tiempos del franquismo y a fecha de hoy el bastón de mando de la ciudad de Cáceres, símbolo de la alcaldía está en poder de la imagen de la “patrona”, conocida como “la virgen de la Montaña”, so pretexto de mantener “la tradición”. Menos mal que la tradición no es amputar clítoris o tirar a la Alcaldesa desde el campanario.

Lo dicho: Bienvenidos a las nuevos, saludos a todos, y estaros atentos a la campaña por la no cesión a la iglesia del 0.7 de IRPF en vuestra declaración de la renta. No hay que marcar ninguna casilla (los fines sociales significan sacar el dinero al exterior a costa de servicios públicos).

Un saludo

Mila Carrero

El laicismo se asienta por su propio peso.

El día 14 de abril de 2009 se celebró el acto de presentación oficial del MHUEL en la ciudad de Zaragoza
El día 14 de abril, día de la presentación oficial del Movimiento hacia un Estado Laico en Zaragoza, pudimos constatar, con enorme alegría, que el movimiento laico, solo un pequeño proyecto unos meses antes, era una magnífica realidad ofrecida a la ciudadanía aragonesa y zaragozana.

Estamos de enhorabuena, pues las ideas y los ideales, los valores y los objetivos de MHUEL han comenzado a abrirse camino en la sociedad zaragozana y aragonesa.

Ha costado mucho y por eso mismo no debemos ceder en la intensidad de nuestro trabajo por la consecución de un Estado laico.

Ha merecido con creces la pena y por eso mismo podemos felicitarnos mutuamente y sentirnos orgullosos de todo lo logrado.

Para la derecha ideológica y las fuerzas reaccionarias solo un mensaje desde MHUEL: NO PASARÁN.

Para toda la ciudadanía aragonesa y zaragozana un solo

mensaje desde MHUEL: ESTADO LAICO Y SOCIEDAD

ACONFESIONAL.

Mhuel presenta oficialmente su defensa de un Estado laico. La asociación denuncia que España sigue sin ser aconfesional

Declaración sobre la presencia institucional en procesiones

Desde el más profundo respeto a la libertad de conciencia, derecho individual reconocido en el artículo 18 de la Carta Universal de los Derechos Humanos, y en nombre de este principio CÁCERES LAICA protesta por la presencia institucional en las procesiones de semana santa, considerando que cualquiera puede asistir a ellas a título individual pero nunca en representación de todas y todos los ciudadanos, muchos creyentes de otros credos religiosos, y otros tantos no creyentes. Por tanto Carmen heras puede ser devota del cristo que quiera y adorar a los dioses que estime conveniente tanto en privado como en público pero nunca como alcaldesa, y así sucesivamente el resto de los representantes de las instituciones.

Y basándonos en artículo 14 de la constitución que garantiza la igualdad de todos los Españoles sin diferencia por razones, entre otras, religiosas, consideramos que el poder civil debe permanecer neutral en materia religiosa.

Por eso mismo entendemos que el respeto a las tradiciones nunca debe servir de pretexto para atentar contra las leyes o vulnerar derechos individuales.

Mila Carrero

Presidenta de Cáceres Laica

http://www.ojoavizor.es/index.php?option=com_content&view=article&id=315:declaracion-sobre-la-presencia-institucional-en-procesiones&catid=40:laicismo&Itemid=80

http://www.extremaduraprogresista.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1560:caceres-laica-critica-a-carmen-heras-por-asistir-a-las-manifestaciones-como-alcaldesa-rozando-el-limite-del-articulo-14-de-la-constitucion&catid=39:hojas-parroquiales&Itemid=58

http://www.hoy.es/20090412/caceres/critican-heras-salir-procesion-20090412.html

http://www.extremaduraaldia.com/caceres/index.php