POR UNOS MUNICIPIOS LAICOS

L@S COMPAÑER@S DE MHUEL NOS MANDAN ESTO:

El sábado, 29 de enero, la Corporación Municipal de Zaragoza, encabezada por el Alcalde, Juan Alberto Belloch, irá en comitiva oficial desde la Casa Consistorial hasta la Catedral católica de La Seo para asistir a una Misa Pontifical y a una procesión dentro del recinto de la catedral con motivo de la festividad de san Valero, patrón confesional de la ciudad de Zaragoza.

La asociación Movimiento hacia un Estado laico (MHUEL) lleva manifestando año tras año su desacuerdo y oposición a la asistencia de nuestros representantes institucionales en calidad de tales a actos y celebraciones confesionales, mediante la concentración pacífica de sus miembros y simpatizantes, mostrando en completo silencio sendas pancartas individuales donde puede leerse “Estado Laico”·, “Ayuntamiento Laico”, “Aragón Laico”, “Zaragoza Laica”, “España Laica”, al paso de la Corporación Municipal.

 

Contamos con la correspondiente autorización de la Delegación del Gobierno en Aragón.

 

Por ello, te convocamos a concentrarte y manifestarte el sábado, veintinueve de enero de 2011, desde las 10,15 a las 11,00 horas en la entrada de la Iglesia católica de La Seo, sita en la Plaza del Pilar, donde mostraremos al paso de la Corporación Municipal (hacia las 10,45 de la mañana) pacíficamente y en silencio sendas pancartas individuales con los mensajes antedichos.

 

Nos iremos encontrando a partir de las 10 de la mañana en la confluencia de la calle Jaime I con la Plaza de la Seo.

 

Te esperamos. Gracias”

 

Desde “Cáceres Laica” se viene desarrollando una campaña por la laicidad del ayuntamiento de Cáceres también asumida por “Extremadura Laica”.  Para apoyarla pincha en el vínculo situado en la columna derecha, copia el artículo, pégalo y envía una copia con tus datos a:

cacereslaica@gmail.comy otra a carmen.heras@ayto.caceres-es.

En el furgón de cola

La Plana Mayor de Cáceresy Extremadura enprocesión bajo palio

Como en tiempos de Franco. Rancio e intransigente clericalismo

EN EL FURGÓN DE COLA

Nuevamente los extremeños hemos saltado a las páginas de los periódicos por ser los últimos en el furgón de cola de la cultura, del desarrollo y del progreso.

La Junta de Extremadura, a pesar de haber sido obligada mediante Auto  por el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJE) a la retirada de los crucifijos de dos aulas del colegio público Ortega y Gasset de Almendralejo (Badajoz) tras las demandas interpuestas por los padres de dos alumnos, se hacen los tontos y mantiene la presencia de los símbolos religiosos en los espacios institucionales. A todos se les llena la boca al hablar de los Derechos Humanos pero no les produce  pudor   alguno vulnerar sistemática y descaradamente el artículo 18 de la Carta Universal de los Derechos Humanos.

Esto no nos extraña sabiendo que el Gobierno del PSOE acaba de desdecirse de su promesa electoral de promulgar una Ley de Libertad de Conciencia que pretendía desarrollar ese compromiso.

Respetamos que el Sr. Fernandez Vara o el señor Monago sean, y no tengo interés alguno en saberlo, fervorosos creyentes,  cofrades, o del Opus, pero Extremadura no es su finca particular y  los extremeños tampoco necesitamos un presidente que vele por nuestra moral conforme a los dictados de su iglesia.

Extremadura laica exige separación entre las Instituciones y las Iglesias. Ya está bien de entregar el bastón de mando de Cáceres a la Virgen de la Montaña, de celebrar el Pleno del Ayuntamiento bajo la presidencia del crucifijo, o de celebrar el día de Extremadura con una  misa en Guadalupe presidida entre el Presidente de la Comunidad y los obispos.

Extremadura laica-Cáceres Laica insta desde aquí al Presidente de la Junta de Extremadura, al Presidente de la Asamblea, a los Presidentes de ambas Diputaciones provinciales y a los Alcaldes de todos los municipios a ordenar la retirada de todos los símbolos religiosos de los escasos espacios institucionales que aun los conservan – por paraticulares intereses de los que aspiran a un Estado confesional, contrario a la Constitución como en los viejos tiempos- lo que ya se ha hecho en la mayor parte de colegios, institutos, hospitales y centros administrativos, de la manera más natural, y sin que haya supuesto mayores gastos ni otro tipo de trastorno alguno.

Mila Carrero

Coordinadora de Extremadura Laica-Cáceres Laica

Sin desperdicio

Interesante artículo de “el Pais”  de JUAN G. BEDOYA sobre la  NO Laicidad del estado Español,  que nos sirve de resumen y de recordatorio:

Lo viejo no acaba de morir, lo nuevo no acaba de nacer. Este es el estado de ánimo de los movimientos laicistas ante la anunciada reforma de la legislación sobre libertad religiosa, cuyo contenido adelantó EL PAÍS el domingo día 13. El Gobierno ha presentado los cambios de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 como un desarrollo de la “laicidad del Estado”. Entre otras medidas, prohibirá la presencia de símbolos religiosos -como el crucifijo cristiano- en edificios públicos y buscará una fórmula para que los llamados funerales de Estado sean civiles, sin ceremonias religiosas. También se propone extender a otras religiones de “notorio arraigo” privilegios que disfruta la mayoritaria confesión católica, a la que el Estado financia con unos 6.000 millones de euros anuales.


De esta cifra, 3.000 millones se destinan, según cifras oficiales, a sostener los colegios religiosos concertados, pero también se paga con dinero público el sueldo de obispos y sacerdotes; a los profesores de catolicismo en la escuela pública (unos 15.000); el salario de más de un millar de capellanes castrenses, hospitalarios y carcelarios, e incluso gran parte de la restauración o sostenimiento del ingente patrimonio histórico artístico de esa religión, la segunda propietaria inmobiliaria después del Estado.

“Es iluso creer que se avanza hacia la laicidad mientras persistan los privilegios de la Iglesia católica, acordados en Roma en la Navidad de 1979 por el ministro de Asuntos Exteriores español y el secretario de Estado de la Santa Sede”. “La tentación de extender los privilegios del catolicismo a otras religiones agravaría la confesionalidad encubierta del Estado”. “España es ahora un Estado aconfesional con querida. Mañana podemos ser un Estado aconfesional con cuatro o cinco mantenidas más, es decir, habremos retrocedido en laicidad y neutralidad religiosa”. Con esta contundencia se expresan los eclesiasticistas partidarios del laicismo y gran parte de los líderes de las religiones llamadas minoritarias, con tres o más millones de fieles.

Lo mismo opinan católicos de base que no viven “la laicidad como una amenaza contra la Iglesia, sino como una oportunidad positiva”. El Foro de Curas de Madrid incluso vislumbra en la laicidad el sueño de que su Iglesia acepte “mirar la modernidad sin ingenuidad o frivolidad pero con esperanza, descubriendo que la laicidad puede ser evangélica y teológicamente positiva”.

Enfrente, la jerarquía del catolicismo alza la voz con severidad contra las intenciones del Ejecutivo socialista. Los obispos consideran el laicismo un ataque a su Iglesia e, incluso, “un retroceso de la civilización y una aberración del ser humano”, y ven en las intenciones de los socialistas irreligiosidad, ateísmo o anticlericalismo. Aún confían en que el presidente Rodríguez Zapatero desista de la reforma anunciada tras entrevistarse en Roma con Benedicto XVI hace dos semanas.

El desencuentro entre jerarquía y sociedad civil empieza por la palabra laicidad, utilizada ahora por el Gobierno. ¿Qué es la laicidad? No hay definición formal. No existe la palabra en los diccionarios, ni siquiera en el de María Moliner, un “diccionario de uso”. Hay que acudir a la definición de laicismo para entenderse: “doctrina que defiende la independencia del hombre o la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa” (Real Academia Española).

“La laicidad es producto de una historia de luchas por la libertad religiosa y de conciencia, una historia limitada en el tiempo -dos siglos- y en el espacio -Occidente- durante la cual la vida política y social ha logrado emanciparse fatigosamente de las primitivas hipotecas confesionales”, afirma el historiador Ramón Teja, catedrático de la Universidad de Cantabria y presidente honorífico de la Sociedad de Ciencias de las Religiones.

Añade Teja: “Laicidad significa la existencia de un espacio público a disposición de todos los ciudadanos para ejercer sus derechos en condiciones de libertad y de igualdad, una ciudad de los hombres en la que haya espacio para todos, no una ciudad de Dios en la que solo haya lugar para sus creyentes”.

Teja subraya “las muchas dificultades” que hubo en el Concilio Vaticano II para el reconocimiento por la Iglesia católica de esa libertad e igualdad religiosa. “Hoy circulan en España y otros países católicos, como Italia, nuevas doctrinas que consideran inaceptable la equiparación de la religión católica con las otras confesiones. Se rechaza el principio de igualdad como criterio básico de la política del Estado en materia de cultos. Puesto que no resulta ya defendible por la Iglesia la teocracia, se recurre a la herencia y al Concordato con la Santa Sede para reclamar un trato privilegiado en materia de símbolos religiosos, financiación, educación, etcétera, y se pretende que las demás confesiones se contenten con ser toleradas”.

El catedrático Antonio Monclús, que acaba de dirigir un encuentro de religiones en el Instituto Cervantes de Tetuán, considera que la laicidad es “una dimensión central en ese diálogo entre culturas y en la Alianza de Civilizaciones”. “El laicismo es el mapa sobre el que se asientan las diferentes culturas. La laicidad es una característica esencial del Estado moderno. El Estado, laico, debe garantizar el derecho de cualquier cultura a expresarse y desarrollarse, desde la no confesionalidad de los poderes públicos. Los Acuerdos con la Santa Sede impiden que en España contemplemos hoy un mapa así de libre”, añade el también director de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo-Campo de Gibraltar.

El meollo del debate sobre el laicismo está en la financiación de las actividades del catolicismo. Nada hay más contradictorio con un Estado laico que el que la Hacienda pública ejerza de recaudadora de impuestos para sostener a una religión concreta. El Vaticano se comprometió en los Acuerdos de 1979 a que su Iglesia en España se autofinanciaría con el llamado “impuesto religioso”. Mientras tanto, Gobierno y episcopado acordaron un mecanismo transitorio de asignación tributaria mediante el IRPF. El plazo acabó hace dos décadas. En 2007, Rodríguez Zapatero aceptó la renuncia de los obispos a su compromiso de autofinanciación, e incluso les elevó un 34% (del 0,52% al 0,7%) el porcentaje de la cuota de IRPF que los católicos pueden destinar a su confesión, sin añadir un céntimo más que el resto de los contribuyentes.

El Gobierno no se propone reforma alguna en este asunto, y eso que los expertos de su propio entorno le han dicho que “financiar religiones es inconstitucional”. Es la conclusión del Laboratorio de la Fundación Alternativas, que dirige el ex ministro socialista Juan Manuel Eguiagaray. Muchos miembros del patronato de esa fundación pertenecen también al PSOE. El Tribunal Constitucional nunca ha entrado en el fondo de la cuestión porque nadie ha recurrido ante él el concordato; aunque sí ha resuelto algunas cuestiones de constitucionalidad por jueces relativos a aspectos puntuales.

“El marco de relaciones entre el Estado y la Iglesia católica es manifiestamente mejorable y en algunos casos profundamente inaceptable”, sostuvo Eguiagaray cuando la Fundación Alternativas presentó en sociedad su proyecto de Estatuto de laicidad. “El sistema vigente de financiación es inconstitucional. El acuerdo sobre asuntos económicos, de 1979, estableció un régimen temporal de financiación estatal de la Iglesia católica que, además de haber sido incumplido por ambas partes, resulta de difícil encaje en la definición de un Estado laico o aconfesional, ya que la financiación de las confesiones religiosas no puede entenderse como contenido del derecho de libertad religiosa, amén de que su mantenimiento únicamente en favor de la Iglesia católica supone una violación del principio de igualdad”, sostiene la Fundación Alternativas.

El informe había sido realizado por dos profesores de Derecho Eclesiástico, José María Contreras y Óscar Celador. Contreras ha sido director general de Asuntos Religiosos en el Ministerio de Justicia, un departamento que el Gobierno ha decidido eliminar.

Alejandro Torres, también profesor de Derecho Eclesiástico -en la Universidad Pública de Navarra-, hace estas cuentas. “La Iglesia católica lleva incumpliendo más de 30 años el compromiso de ‘lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades’ (artículo 2.5 del Acuerdo de Asuntos Económicos). Recordar esto no es anticlericalismo pues si dividimos los 250 millones de euros que percibe la Iglesia en concepto de Asignación Tributaria entre: 1) 44 millones de españoles, tocan cada español a 5,6 euros al año. 2) El 80% de esos 44 millones de españoles, que según el CIS se declaran católicos, tocan cada católico a 7,1 euros al año. 3) El 20% de esos 44 millones de españoles, que son católicos practicantes, toca cada católico practicante a 28,40 euros al año, menos de 50 céntimos por cada misa dominical.

Es poco dinero por cada fiel católico, pero los obispos se aferran al sistema de financiación pública porque desconfían, con razón, de la generosidad de sus fieles. Coinciden con el historiador William J. Callahan, de la Universidad de Toronto. “La tacañería del católico para sostener al clero es histórica. Las encuestas indican que, en práctica religiosa, la Iglesia católica española está viva y bien, como diría Jacques Brel. Pero las encuestas son engañosas. La religiosidad ha decaído en los últimos años”.

Frente a la versión de los obispos, que hablan de que los españoles son el 90% católicos, Callahan opone el dato de los que van a misa o hacen caso a las consignas de sus jerarcas. “El cálculo varía entre el 15% y el 25% de la población”, según el autor de La Iglesia católica en España.

El Ejecutivo tiene donde apoyarse si quisiera reformar el sistema de financiación. Esta es la tesis del profesor Fernando Amérigo, de la Universidad Complutense de Madrid y autor de La financiación de las confesiones religiosas en la UE. “A la hora de financiar a las confesiones religiosas hay dos grandes sistemas: los directos y los indirectos. Los sistemas directos (dotación presupuestaria, asignación tributaria, subvenciones directas o la creación de fondos estatales para el culto y clero) se caracterizan porque el Estado financia a las Iglesias mediante fondos públicos, es decir, considera la actividad estrictamente religiosa como parte del gasto público.

Los sistemas indirectos se basan en que el Estado facilita o promociona el sostenimiento económico de las confesiones a través de los ciudadanos de forma voluntaria. Es el caso de las desgravaciones fiscales a las donaciones, que se dan en Francia, Holanda o Portugal, o del impuesto religioso o cuota eclesiástica que se aplica en Alemania, Austria, Suecia o Finlandia.

Hay países donde las Iglesias se autofinancian -Reino Unido y Eslovenia- o donde se prohíbe la financiación de las confesiones, como Irlanda (si bien la Iglesia católica recibe allí ayudas en el sistema educativo). “Los sistemas directos son, en puridad, incompatibles con la laicidad del Estado, puesto que suponen una violación tanto de la separación como de la neutralidad”, sostiene Amérigo.

Alejandro Torres subraya otros beneficios fiscales. “Las viviendas o casas parroquiales de los ministros de culto de las confesiones que han suscrito un acuerdo con el Estado, y los huertos y jardines adyacentes, están exentas en el IBI. Eso es incompatible con los principios constitucionales de laicidad del Estado y de igualdad. Pese a que ‘ninguna confesión tendrá carácter estatal’ (artículo 16.3 de la Constitución), se da la paradoja de que los ministros de culto de las confesiones con acuerdo tienen un régimen fiscal mejor que el de los funcionarios. ¿Qué relación tiene el uso y disfrute de un huerto o jardín con el ejercicio del derecho fundamental de libertad de religiosa?”.

Otro privilegio: el que atribuye a las diócesis la Ley Hipotecaria (artículo 206) para la inmatriculación de inmuebles. “Si ninguna confesión tiene carácter estatal, y si la sentencia 340/1993 del Tribunal Constitucional prohíbe la confusión entre funciones y fines religiosos y funciones y fines estatales, ¿cómo es que los obispos católicos pueden emitir certificaciones de dominio, como si fuesen funcionarios dotados de fe pública?”, se pregunta Torres.

Juan José Tamayo, director de la cátedra de Teología en la Universidad Carlos III, en Madrid, y secretario general de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, concluye que el Gobierno se ha quedado “sin política propia” en cuestiones de laicidad. “La agenda se la marca otro Estado, el de la Ciudad de Vaticano….

Para leer entero Pincha en:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/laicos/nada/elpepusoc/20100703elpepisoc_1/Tes

ASAMBLEA GENERAL ABIERTA DE CÁCERES LAICA (EXTREMADURA LAICA-EUROPA LAICA)

En la anterior asamblea de CÁCERES LAICA del 17.03.2010 hicimos repaso de los logros conseguidos en dos años de andadura en su camino de promoción y divulgación de los valores laicistas, acostumbrando a la sociedad más próxima a la presencia de los valores laicistas, y trabajando para hacerlos respetar,  mediante la continua educación  en los principios de Libertad de Conciencia, e Igualdad, generando, en nuestro entorno, opinión en torno a las condiciones necesarias para su desarrollo y aquellas que lo impiden. 

Con estos planteamientos la Asociación ha ampliado sus relaciones estrechando lazos con el resto de aquellas que integran el movimiento laicista en España.  

Al mismo tiempo se ha hecho un esfuerzo, a través de los medios de comunicación clásicos y de la red, así como en la calle (mesas informativas) para llegar al mayor número de personas posible. 

El primer encuentro Laicista de Cáceres ha sido la actividad crucial que ha proporcionado mayor divulgación, más repercusión mediática y un marco más propicio para interrelacionarse con otros colectivos afines  a la Asociación.

En la actualidad, y en esta línea, hemos procedido a la fundación de Extremadura Laica como una asociación con grupos locales y territoriales asociados, dispuesta a prestar todos sus recursos  a nuevos grupos locales que vayan surgiendo (Badajoz Laica, Plasencia Laica)  en Extremadura, sumando así nuestros esfuerzos.

Nuestra intención es seguir interactuando con otros colectivos que coincidan en nuestros planteamientos y objetivos y en este marco, además de colaborar con las otras asociaciones laicistas, participamos en los actos del día 14 de abril organizados por la Plataforma Cacereña por la Tercera República, e igualmente nos proponemos alcanzar un acuerdo de colaboración con el colectivo de la asociación DMD de Hoyos, apoyando con una campaña el derecho a una muerte digna.

De odo ello hblaremos en nuestra próxima ASAMBLEA   ala que tod@s estais invitad@s:

Se convoca:

 ASAMBLEA GENERAL ABIERTA DE CÁCERES LAICA (EXTREMADURA LAICA-EUROPA LAICA)

Lugar: Edificio valhondo (Cáceres. Antigüa facultad de Filosofía)

Hora: 19.00

Día: Jueves 24 de Junio

Orden del día:

 – Informe de Gestión : Extremadura Laica-Europa Laica. Proceso de desarrollo del proyecto.

– Proyectos pendientes

– Nuevos proyectos: Colaboración con DMD(Campaña por la eutanasia)

– Informe económico

– Área de Educación: Informe

– Varios, y propuestas.

 

 Además de la necesidad legal de convocar Asambleas Generales es importante que hagamos puesta en común de nuestros planteamientos y propuestas. Nada más sano y enriquecedor que el debate abierto y directo, por lo que espero que asistáis y que animéis a asistir a aquell@s amigos que estén interesados en la defensa del derecho a la Libertad de Conciencia, con todo lo que comporta.

Milagrosa Carrero Sánchez

Pañuelo sí, pañuelo no…

A  estas alturas a nadie se le escapa que no estamos hablando de un pañuelo, de un cinturón o de unos zapatos. Hemos entrado en una discusión compleja y llena de matices: el uso del pañuelo Islámico.

Esta discusión ni se plantearía si  las leyes iraníes no ordenaran que todas las mujeres jóvenes deben usar el velo y cubrir sus cuerpos con un largo traje negro, si allí mismo el testimonio de un varón en un juicio no valiera lo mismo que  el de dos mujeres, si a las mujeres no se les prohibiera en dicho país islámico  ser juezas, o candidatas a la presidencia. Esta discusión no se plantearía si en países como Afganistán  las mujeres no tuvieran prohibido trabajar, salir solas, o  caminar por las calles, sin estar cubiertas de pies a cabeza.  No se plantearía si en Arabia Saudí las mujeres pudieran votar, si en Camerún no fuera el marido quien decide si la mujer trabaja o no, si en Sudán no se permitieran  los matrimonios forzados, si en Nigeria no estuviera permitida legalmente  la violencia de género, si en el Líbano no se le redujera la pena al hombre que mata a su esposa, o a otra mujer de su familia, demostrando que cometió el delito en respuesta a una relación sexual socialmente inaceptable de la víctima, etc.

No estamos hablando del pañuelo, estamos hablando de la discriminación, la esclavitud y la violencia. Y claro que una mujer adulta y libre tiene tanto  derecho a elegir su vestimenta cómo el resto de los ciudadanos,  pero no está obligada a que se la impongan, y precisamente en protección de estos derechos individuales se plantea la necesidad de controlar su uso.

En primer lugar habría que distinguir entre las diferentes edades:

 Cuando nos referimos a menores, éstos  deben estar protegidos por la Ley incluso de sus propios familiares. Los padres, por ejemplo,  no pueden impedir el derecho a la educación de los hijos aunque esto suponga la escolarización obligatoria. Muchos niños se ven por este motivo obligados a viajar cada día o a vivir en colegios, fuera del núcleo familiar, en contra de la voluntad de los padres. Porque ¿pueden los padres decidir sobre la vida del menor? ¿pueden, por ejemplo,  dejar que un hijo muera por negar su permiso para una trasfusión sanguínea, alegando motivos religiosos o culturales, o acaso puede decidir si se le amputa una parte de su cuerpo, como es el clítoris? .¿Por qué entonces el Estado habría de permitir que se someta a las niñas a una indumentaria discriminatoria  y mutilante que les impide competir, en igualdad, en materia educativa?.

La educación es obligatoria y debe estar regulada en cada uno de sus detalles,  en los contenidos, en los procedimientos, y  en el sistema de control, de forma que se garantice el acceso a la misma de todos y todas,  se controle su calidad, y  se garanticen el principio constitucional de igualdad. Para ello no solo se debe asegurar el suficiente número de centros públicos o concertados, adecuadamente dotados, o el transporte, sino que la docencia impartida sea de calidad, necesariamente  laica, y gratuita, -lo que en la actualidad no se  produce-, y la accesividad, de los menores, a la misma, con el equipo adecuado. ¿Se imaginan que algún alumno o alumna asistiera a clase de educación física con tacones y una mini ajustada?, ¿o acaso veríamos oportuno que los jóvenes aprendieran a manejar máquinas-herramientas sin atenerse a las normas de seguridad, o escribieran en la pizarra con esposas en las muñecas, aunque lo exijan las creencias religiosas de sus mayores?

En segundo lugar hay que distinguir entre el entorno privado y los espacios públicos, de lo contrario,  muchos ciudadanos podrían optar por ir desnudos, en verano, por la calle sin temer a ser sancionados, o podría permitirse que los coches circularan marcha atrás, o que los transeúntes realizara el coito en los semáforos.

El uso de los espacios públicos está sujeto a unas reglas que exigen recoger la caca del perro, respetar la señalización, y  sobre todo, actuar dentro de la legalidad. Sería impensable, por ejemplo,  consentir que un marido “sacara de paseo”, por la calle, a “su” mujer  con cadena al cuello, o la controlara con un látigo. Tampoco parece lógico consentir el uso en público de  indumentarias muy concretas  como el burka, que además de limitadoras y perjudiciales para la salud, son seriamente sospechosas  de encubrir  imposiciones esclavizantes para la mujer.

Finalmente, y sobre el uso del pañuelo  en mujeres que son representantes públicas, como el caso de las parlamentaria, insisto en exigir la estricta separación entre la vida privada de estas personas, cuya libertad nadie cuestiona, y sus actos como representante público, en los que cualquier manifestación externa de sus particulares creencias religiosas es inaceptable.

Y dicho esto quiero agregar que la discriminación machista, y el sometimiento de la mujer , como su máxima expresión, no se dan solo en la religión islámica, sino en todas ellas – solo hay que echarle un vistazo a las monjas de clausura para entenderlo- y quien tenga dudas que repase el organigrama de la jerarquía eclesiástica católica compuesta exclusivamente por machos; Y matizar que tampoco es exclusiva de los países islámicos, que desgraciadamente aun mantienen leyes esclavizantes para la mujer, negándole su plena capacidad como persona, y tratándola como a esclava en pleno siglo XXI, sino también de los “modernos” países occidentales, que  consiente estos planteamientos, y permiten la situación,  haciendo “la vista gorda” cuando les interesa, -y me da igual que sea por motivos militares o económicos-, reconociendo a gobiernos machistas, y comerciando con Estados donde la mujer vive sometida. ¿O alguien cree que si los países occidentales estuvieran preocupados por la discriminación de la mujer iban a llevarse “a partir un piñón” con los que los que  la amordazan con sus leyes? …

No vamos a pegarnos por un pañuelo o por una camiseta, pero creo yo que la lucha por las libertades y los derechos, sí merece la pena el esfuerzo.

 

Mila Carrero Sánchez

 

INTEGRISMO RELIGIOSO EN EXTREMADURA

Declaración institucional de la Asamblea extremeña

Extremadura pide que Guadalupe pase a integrarse en jurisdicción eclesiástica extremeña

 

DESDE CÁCERES LAICA:

Si  bien no nos sorprende este gesto integrista de las autoridades extremeñas que mezcla lo religioso con lo público, vulnerando la libertad de conciencia de los ciudadanos extremeños, nos resulta indignante y una nueva falta de respeto al derecho a las creencias individuales.

Desde aquí queremos hacer pública nuestra protesta y la intención de adoptar las medidas legales oportunas, acudiendo si es necesario al Tribunal de Estrasburgo o Corte Europea de Derechos Humanos.

De igual modo hacemos un llamamiento a tod@s l@s laicistas particulares y colectivos para sumarte a esta denuncia.

En otros medios también se han hecho eco:

Gente en Cáceres

 

 

JUEVES SOCIALES

 OS ADJUNTO DOS ACTIVIDADES QUE PUEDEN SER DE VUESTRO INTERÉS EN CÁCERES Y PLASENCIA RESPECTIVAMENTE:

jueves, 28 de enero

CÁCERES

Hora: 20:30h

Llugar: Salón de Actos del Ateneo

Conferencia y coloquio “Teísmo, ateísmo y antiteísmo”

A cargo del Catedrático de Filosofía del IES UNiversidad Laboral, Juan Verde Asorey, autor del libro “El tiempo y la palabra”.

Los “Jueves escépticos” buscan crear un espacio de análisis crítico y de debate sobre distintos aspectos de la realidad del ser humano, y en esta ocasión se quiere abordar desde la filosofía el mundo de las creencias y la religiosidad. El acto será presentado por el Coordinador de las Tribunas del Ateneo, Víctor M. Casco.

PLASENCIA

Hora: 19.00

Lugar: locales de la CNT de Plasencia, situado en la calle Julian Besteiro 5 Bajo.

Charla y mesa redonda Las relaciones entre la Iglesia y el Estado: Entre la simbiosis y el parasitismo Impartida por un miembro de la FL de CNT Madrid