TODO ESTÁ ATADO Y BIEN ATADO, EVIDENTEMENTE.

El más alto mandatario local del ejercito, al Alcaldesa de Cáceres (PSOE), El Presidente de la Comunidad Autónoma ( PSOE) y el Presidente de la Diputación (PSOE), llevan las andas de la imagen de la “patrona” de la ciudad, flanqueados por dos mandos de la guardia civil de gala, con tricornio y guantes.

 
 
Y la Alcaldesa tiene la desfachatez de entregar el bastón de mando de la ciudad al muñequito en cuestión.
 
 
 
Por lo visto una de las mayores preocupaciones “del Presidente de Extremadura y de la Alcaldesa de Cáceres” es la organización territorial de las diocesis, y sus límites. 
Las autoridades extremeñas, cutres y recalcitrantes en su integrismo, siguen desoyendo nuestras reclamación de laicidad de las instituciones.
En el último trimestre se han permitido pronunciarse INSTITUCIONALMENTE desde la Asamblea de Extremadura y desde el Pleno de Cáceres, por la modificación de las froteras de la diócesis de Toledo que incluye a Guadalupe.  Y ahí los tenéis hace tres días pretendiendo que representan al “religioso”  pueblo cacereño, andas en manos.
 
Agradeceríamos ayuda para llevar el caso a las instancias judiciales oportunas.
 
 
Hay cosas que no han cambiado.
 
 
Que bochorno
 
 
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Cáceres Laica acusa a Zapatero de ceder ante presiones de un ‘lobby’ del PSOE

TRUJILLO (CÁCERES), 5 Dic. (EUROPA PRESS)

La asociación Cáceres Laica consideró este sábado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no retira los crucifijos de todos los centros educativos españoles sin excepción –aludiendo a los concertados y privados– debido a “presiones” de un ‘lobby’ que, a su juicio, existe en el propio PSOE.

Así lo indicó, en declaraciones a Europa Press, la presidenta de este colectivo, Milagrosa Carrero, quien destacó que esta asociación se ha constituido para defender la libertad de conciencia y de laicismo en las instituciones públicas y cuyos miembros instan a la retirada de símbolos religiosos de “todos” los centros de enseñanza del país, ya sean públicos, concertados o privados.

“Creo que (Zapatero) tiene mucho miedo. Hay un lobby dentro del PSOE que está ejerciendo una gran presión, a pesar de que la mayor parte de la base del PSOE es laicista”, opinó antes de apostillar que el presidente del Gobierno “tiene miedo a que se mueva algo”, en alusiones a las posibles protestas que pudieran surgir desde sectores católicos de decidirse por la eliminación de los crucifijos, dado que “cualquier cosa que se mueva puede moverlo a él de su sitio” según sentenció.

Al respecto, la responsable de esta asociación indicó que es preciso “tener en cuenta” que se emplea “dinero público” en la financiación de los centros públicos y concertados, por lo que el Gobierno debe tener control del destino de esa aportación pública. “Por supuesto que tiene que controlarse cómo se gasta ese dinero, somos partidarios de defender la libertad de conciencia y eso supone que no haya símbolos religiosos”, aseveró.

Asimismo, incidió en esta idea al argumentar que “en los colegios privados no se puede hacer lo que se quiera” puesto que por “ley” se ha “de garantizar una educación general para todos” en la que se supervise de un modo controlado “qué es lo que se enseña”, para que la educación en todos los centros sea “igual e idéntica” en aspectos relacionados con “contenidos” y otras normas curriculares.

Para este colectivo, “en ningún caso” deberían de existir “símbolos religiosos” a la vista de los alumnos españoles y sugieren que se remplacen éstos símbolos por “mapas de contenidos didácticos” u otras informaciones divulgativas y formativas.

La presidenta de Cáceres Laica, que imparte clases de tecnología en el IES ‘Francisco de Orellana’, expuso que tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que sostiene que los crucifijos en las aulas violan la libertad religiosa “todas las asociaciones laicistas” del país ya han exigido al Ejecutivo la retirada de los símbolos religiosos “en la aplicación y desarrollo de la normativa europea” y “de la sentencia” emitida por el Tribunal de Estrasburgo.

“La normativa europea de los derechos humanos en su artículo 18 exige la libertad de conciencia” recordó y de un modo “más especifico” lo hace “la sentencia de Estrasburgo”, que, a su juicio, “condena a los gobiernos europeos” para que éstos “retiren los crucifijos” de los centros.

POR, PARA, CON FERNANDO PASTOR

“Niños, este año nos quedamos sin Belén, sin Reyes, sin Semana Santa, gracias a Fernando”

“Niños, este año nos quedamos sin Belén, sin Reyes, sin Semana Santa, gracias a Fernando”

Nuestro querido compañero de Europa Laica, Fernando Pastor, ha sentido vulnerado un derecho fundamental reconocido por la Constitución (el de libertad de conciencia) y lo ha exigido ante los tribunales. Este “peligroso”, “agresivo” y “rabioso laicista” lleva esperando pacientemente desde 2005 que los tribunales reconozcan que en un estado presuntamente laico, los símbolos confesionales deben estar fuera de la escuela pública.

Fernando cree que la escuela pública es un espacio muy peculiar, al que asisten de forma obligada menores de edad, cuyas personalidades, sistemas cognitivos y emocionales están aún inmaduros y, por tanto, en formación. Por ello son especialmente vulnerables. De ahí que en este peculiar espacio público, para que el aprendizaje encuentre un marco adecuado y estable, así como para que la convivencia resulte practicable, no deben tener cabida las creencias ni ideologías, como tales sistemas de pensamiento. Porque separan a l@s chic@s, segmentándolos en función de sus ideas o creencias. Por eso cree que no caben cruces, medias lunas, rosas, gaviotas ni cualquier otro símbolo.

Fernando cree que en la escuela pública no se pueden tener en cuenta las clases sociales, los niveles económicos, las diferencias étnicas, ni las creencias e ideologías. Tod@s l@s jóvenes son iguales en la escuela pública y esa es la garantía de que se formarán como ciudadanos libres e iguales en derechos. Y si hay que inculcar algo, es el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales y a los principios enunciados en la Carta de Naciones Unidas y en la Convención sobre los Derechos del Niño (1989). Nada dice la Convención acerca de inculcar creencias religiosas en la escuela.

Pone los pelos de punta, sin embargo, la actitud de esa madre que, seguramente pertrechada de argumentos “evangélicos”, enarbola una pancarta con la que acosa a Fernando. Ella sí personaliza y acusa con el dedo. Es más, en un gesto que la retrata, incita a los menores de edad a percibirle como un enemigo. Ellos, que no tienen nada que ver en este asunto. No nos dice cómo empeora la educación de l@s niñ@s con la ausencia del crucifijo. Pero a partir de ahora verán a Fernando, y a todo el que se relacione con él, como un enemigo. Ni que decir tiene que esta madre no está defendiendo los intereses de su hijo sino sus personales creencias religiosas. Caiga quien caiga.

También lo acosa con un “Decidimos los padres, no el juez”. Esta madre piensa que tiene un poder omnímodo sobre su hijo y que los hijos son propiedad de los padres. Ignora que l@s niñ@s son titulares de derechos, desde que nacen, aunque no puedan ejercerlos directamente. Pero el derecho a su libertad de conciencia no puede ser anulado por ningún padre o madre “iluminados”. ¿Alguien en su sano juicio y con un poco de pudor diría que acosando de esta manera a Fernando esta madre está contribuyendo a “preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de sexos y amistad…”, como estipula la Convención antes aludida?

¿Alguien diría que la campaña de acoso verbal y psicológico, lanzada por otros padres de alumn@s y alentada por la dirección del centro contribuye a este fin? Ciertamente a esta madre, con el aliento de la dirección, se la ve imbuida del mismo espíritu “pacífico, sereno y sensato” de la Conferencia Episcopal. Pero estoy convencido de que, además del rechazo de tod@s l@s laic@s, su actitud provoca una tremenda vergüenza ajena en miles de cristian@s sensat@s y cívic@s. Por cierto, ya hay niños que instigados por esta irresponsable madre, cantan a Yolanda, la hija de Fernando: “Crucifijos sí, gilipollas, no”. Esto es lo que se llama inculcar valores. La actitud de esta madre y sus consecuencias, son la mejor prueba de por qué las creencias religiosas no deben tener cabida en la escuela. No hay mejor laboratorio social que el Macías Picabea.

Resulta irresponsable, por último, que la Ministra de Educación pretenda ignorar un problema que debería estar resuelto desde hace 30 años, negándose a admitir un hecho evidente: es la administración educativa la que debe resolver el asunto de los símbolos religiosos en las escuelas públicas y concertadas, subvencionadas con dinero público. De lo contrario está provocando que esta cuestión se convierta en una insensata “guerra jurídica de trincheras”, colegio a colegio, con la consiguiente alteración del clima escolar.

Así pues, en este asunto de los símbolos confesionales en la escuela pública, Fernando somos todos. Ah y ¡Feliz navidad, Yolanda!

Enrique Ruiz del Rosal

Presidente de la Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid

Miembro de Europa Laica

EL JUEZ ORDENA LA RETIRADA DE LOS CRUCIFIJOS DEL COLEGIO MACÍAS PICAVEA

EN EL FALLO INDICA QUE SU PRESENCIA VULNERA DERECHOS FUNDAMENTALES RECONOCIDOS EN LA CONSTITUCIÓN

El Juzgado de lo Contencioso-administrativo nº 2 de Valladolid ha dictado una sentencia en la que obliga al Colegio Público Macías Picavea de Valladolid a retirar los símbolos religiosos de las aulas y espacios comunes del centro, por entender que vulnera los derechos fundamentales reconocidos en los artículos 14 y 16.1 de la Constitución (igualdad y libertad de conciencia).

sentencia

fiscal

La sentencia cita la reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional, en la que se recuerda que “el Estado se prohíbe a sí mismo cualquier concurrencia, junto a los ciudadanos, en calidad de sujeto de actos o de actitudes de signo religioso”, y se alude a “la laicidad y neutralidad del Estado”.

Por ello la sentencia indica que “el Estado no puede adherirse ni prestar su respaldo a ningún credo religioso ya que no debe existir confusión alguna entre los fines religiosos y los fines estatales. Nadie puede sentir que, por motivos religiosos, el Estado le es más o menos próximo que a sus conciudadanos”.

También indica la sentencia que “si bien la Constitución establece que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguiente relaciones con la Iglesia Católica y las demás confesiones (…), para lo que adoptarán las medidas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en determinados establecimientos públicos (…), pero no menciona para los centros docentes públicos otro tipo de medidas o actuaciones” (en referencia al tema debatido de la presencia de símbolos religiosos).

Por el contrario, como indica la sentencia, “en un centro público docente se imparte enseñanza a menores; estos se encuentran en plena fase de formación de su personalidad (…). La presencia de estos símbolos en las zonas comunes del centro educativo público puede provocar en esos menores el sentimiento de que el Estado está más cercano a la confesión con la que guardan relación los símbolos presentes en el centro público  que a otras confesiones respecto de las que no está presente ningún símbolo en el centro público, con lo que el efecto que se produce, o puede producirse, con la presencia de los símbolos religiosos es la aproximación a la confesión religiosa representada en el centro por considerar que es más próxima al Estado y una forma de estar más próximo a éste”.

Al hilo de esta argumentación, la sentencia incide en que “especialmente sensible al tema de la libertad religiosa es la educación, pues en la fase de formación de la personalidad de los jóvenes la enseñanza influye decisivamente en su futuro comportamiento respecto de creencias e inclinaciones, condicionando sus conductas dentro de una sociedad que aspira a la tolerancia de otras opiniones e ideales que no coincidan con los propios”.

Al respecto cita la sentencia la Convención de Derechos del Niño de Noviembre de 1989, ratificada por el Estado español, y la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor, de Enero de 1996, que indican que los niños son titulares plenos de sus derechos fundamentales, entre los que se encuentra la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

Por todo ello la sentencia deja sin efecto el acuerdo del Consejo Escolar del Colegio Macías Picavea por el que se negaba a retirar los símbolos religiosos, obligándole a retirarlos.

La Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid (ACEL) se felicita por este fallo judicial, al tiempo que lamenta que hayan tenido que transcurrir más de tres años desde que la retirada de los símbolos fuese solicitada, por el empecinamiento mostrado por el Consejo Escolar del colegio Macías Picavea por un lado, y por la Consejería de Educación por otro, que con su contumaz negativa ha contribuido a que se prolongara una situación que como esta sentencia refleja, supone una violación de derechos fundamentales de las personas

IZQUIERDA UNIDA PRESENTA A PLENO LA RETIRADA DEL CRUCIFIJO

Tras treinta años de democracia resulta  inconcebible para muchos, aburrido para otros, y anacrónico para los que más que aun andemos “bregando” por retirar crucifijos y estampitas de los salones de plenos y las escuelas.

 

La cara de vergüenza se les tenía que caer a los que se llaman socialistas y defienden la presencia de semejantes símbolos -por su “inocua” imposición- en los lugares públicos, y la “escasa importancia” del debate laicista.

 

Cáceres Laica presento al Pleno del Ayuntamiento de Cáceres la petición de retirada del crucifijo que lo preside. La respuesta fue ninguna, aunque a título personal la Concejala de Asuntos Sociales por PSOE Marcelina Elviro contestó en público, a voces, y en presencia de la Alcaldesa a la presidenta de nuestra Asociación, una servidora, que se dedicara a cosas más importantes.

                                  

A fecha de hoy Izquierda Unida ha siso el único grupo que ha asumido la propuesta y presentará una moción solicitando la retirada del crucifijo en el pleno de septiembre del cacereño Ayuntamiento al que os invito a asistir sintiendo mucho que mi trabajo me impida acompañaros.

 

Y ¿Sabéis otra cosa? No nos vamos a cansar.   

 

Milagrosa Carrero Sánchez

FRENEMOS EL INTRUSISMO RELIGIOSO

 

 Días atrás hemos tenido conocimiento del convenio firmado entre la Consejería de Sanidad  de la Comunidad madrileña y la Iglesia católica en el que se incluye a los sacerdotes en los Comités de Ética de las instituciones sanitarias.

La Iglesia, con la connivencia de Esperanza Aguirre y el fundamentalista obispo madrileño ha logrado una vez más estar por encima de nuestros principios constitucionales. Hoy en la comunidad de Madrid el aborto o los cuidados paliativos no dependen tanto de la Ley como de la “moral” del obispo de turno.

 

La pinza PP-Iglesia, empleando a fondo su corrosiva táctica de continuo ataque sobre los pilares del sistema, logra así implantar prácticas injustificables en un estado aconfesional.

Me viene a la memoria la persecución a las clínicas privadas que practican abortos, la denuncia anónima que mancilló vergonzosamente la imagen del Dr. Luis Montes y sus compañeros del Severo Ochoa, las declaraciones del obispo de Pamplona Fernando Sebastián Aguilar, arremetiendo contra la eutanasia, los cuidados paliativos y ya de paso contra la laicidad, etc, etc..

 

El convenio de la Comunidad de Madrid con su episcopado, sometiendo la legalidad a la influencia de la iglesia católica, se encuadra dentro de la ráfaga de ataques que cada día intentan alterar la “normalidad” democrática.

Naturalmente el PSOE e IU  han reclamado la ‘retirada inmediata’ del convenio existente.

 

Nada raro que el PSOE se lleve las manos a la cabeza, y haga aspavientos por este acuerdo. Lo escandaloso es que hace pocos días los ministros del Gobierno socialistas prometieran sus cargos frente a una Biblia y un crucifijo, sin que ninguno de ellos pareciera inmutarse. Lo raro es que se mantengan los convenios para colocar a los curas en hospitales, cuarteles y centros de enseñanza. Lo raro es que se renueven una y otra vez unos acuerdos preconstitucionales con la Iglesia que nos supeditan descaradamente a ella, impidiéndonos una verdadera separación Iglesia –Estado, obligándonos a su financiación, y haciendo imposible la necesaria neutralidad de las instituciones en materia religiosa que garantice el derecho a la libertad de Conciencia otorgado por nuestras leyes.

 

Cáceres Laica se siente indignada por este estado de intromisión continua de la iglesia en el poder político, y así mismo manifiesta su más enérgica protesta por el acuerdo firmado en la Comunidad madrileña, sumándose en su denuncia al resto de las asociaciones laicistas y ateas del Estado.

 

 

Milagrosa Carrero Sánchez