NOS VEMOS EN MADRID

VII Jornada Laicista anual de Europa Laica
Sábado, 5 de febrero de 2011 en Madrid
Lugar: Salón de Actos del Ateneo de Madrid (c/ Prado, 21)
Tema genérico:
“LA NECESIDAD DE UNA LEY DE LIBERTAD DE CONCIENCIA”


Puedes consultar el programa y la inscripción en
http://www.laicismo.org/data/docs/archivo_215.pdf

Más información en:
http://www.laicismo.org http://www.europalaica.com

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TODO ESTÁ ATADO Y BIEN ATADO, EVIDENTEMENTE.

El más alto mandatario local del ejercito, al Alcaldesa de Cáceres (PSOE), El Presidente de la Comunidad Autónoma ( PSOE) y el Presidente de la Diputación (PSOE), llevan las andas de la imagen de la “patrona” de la ciudad, flanqueados por dos mandos de la guardia civil de gala, con tricornio y guantes.

 
 
Y la Alcaldesa tiene la desfachatez de entregar el bastón de mando de la ciudad al muñequito en cuestión.
 
 
 
Por lo visto una de las mayores preocupaciones “del Presidente de Extremadura y de la Alcaldesa de Cáceres” es la organización territorial de las diocesis, y sus límites. 
Las autoridades extremeñas, cutres y recalcitrantes en su integrismo, siguen desoyendo nuestras reclamación de laicidad de las instituciones.
En el último trimestre se han permitido pronunciarse INSTITUCIONALMENTE desde la Asamblea de Extremadura y desde el Pleno de Cáceres, por la modificación de las froteras de la diócesis de Toledo que incluye a Guadalupe.  Y ahí los tenéis hace tres días pretendiendo que representan al “religioso”  pueblo cacereño, andas en manos.
 
Agradeceríamos ayuda para llevar el caso a las instancias judiciales oportunas.
 
 
Hay cosas que no han cambiado.
 
 
Que bochorno
 
 

NACE EXTREMADURA LAICA

En respuesta a la demanda de compañeras de Badajoz, Plasencia, Mérida  y otros pueblos extremeños hemos procedido a la constitución de una Asociación Laicista Regional que nos aglutine a tod@s.

 

La forma y los matices de funcionamiento se regulan en los Estatutos y el Reglamento de Regimen Interno aprobados en la última Asamblea y que se publicarán próximamente en la Web.

 

En dicha Asamblea el 17.03.2010 y tras el correspondiente debate se adoptaron los siguientes acuerdos:

 

–      Constituir la Asociación Regional Extremadura Laica conforme a los Estatutos, y al reglamento que se adjuntan.

 

–      Apruebar sus Estatutos y su Reglamento de régimen interno.

 

–      Aprobar la Secretaría  la formada por los miembros que a continuación se citan más l@s encargad@s de los grupos locales que surjan que se incorporarán paulatinamente,  quedando abierta a  otr@s soci@s interesados, por acuerdo de la secretaría, a los cuales se anima a participar. Se tratará de un grupo multidisciplinar que trabajará en equipo:

Milagrosa Carrero Sánchez (Coordinadora)

Javier Escudero ( Secretario de finanzas )

Víctor Ruiz Casco

María de la Cruz (Grupo de Badajoz)

Manuel Cruz Moreno

Manuel Zahinos

Laura González

Sebastián Robledo

Remedios Jiménez

Juan Verde

Luis Espada.

 

–      Dar de alta en el registro de la Junta de Extremadura la documentación pertinente para dicha constitución a la mayor brevedad.

 

–      Dar una en rueda de prensa el martes próximo a 10.30 u 11.00 sobre la reciente constitución de Extremadura Laica y sobre la postura de Cáceres Laica con respecto a la semana santa, y la implicación institucional en el local de la asociación de prensa

 

 

–      Se aprueban las cuentas, de la asociación y las del Primer Encuentro Laicista, que se cierran.

 

–      Se invita a todos los miembros de la Asociación Cáceres Laica a participar en el equipo de gestión o Secretaría de la nueva Asociación Extremadura Laica, recién constituida.

 

 

–      Se acepta la invitación de ir a algunos centros de enseñanza a dar una charla sobre la religión fuera de la escuela y la alternativa a la religión, y se aprueba por unanimidad potenciar una campaña en este sentido. Se encarga Javier Escudero.

 

–      Se decide que puesto que nadie puede ir a la fiesta de la Primavera a poner un stand, se enviará el material divulgativo. Se encargan Víctor. También estamos en contacto para ello con María de la Cruz.

 

 

–      Sobre la presencia institucional en las procesiones y otros actos religiosos nos oponemos rotundamente.

 

–      Finalmente se acuerda ceder, el Blog de Cáceres Laica para uso (compartido) de Extremadura Laica, en cuanto se formalice la asociación, e igualmente  su cabecera.

 

Se firmó el

Cáceres, 17 de marzo de 2010

 

 

Mila Carrero

Cáceres Laica se suma a la nota de Europa Laica

Europa Laica

www.europalaica.com Prensa: 670666012 / Presidente 670556011

www.laicismo.org (observatorio de la laicidad)

europalaica@europalaica.com / Domicilio Social: c/ Seco, 3. Esc. B, 5º – 7 – 28007 – MADRID / Teléfono 670556011

A LA OPINIÓN PÚBLICA

Declaración sobre la sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ de C-L de Valladolid, sobre la cuestión de los símbolos religiosos en las aulas

Una vez conocidos los argumentos de la sentencia y el fallo emitido por la “Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ de C-L de Valladolid”, al margen de mostrar nuestro respeto por el Tribunal, hemos de añadir que nos parece de una “enorme incongruencia”, por lo que consideramos que debe ser motivo de “apelación a una jurisprudencia superior”, aunque nos “manifestamos y exigimos” que el estado legisle con urgencia y con claridad, en esta materia, que evite enfrentamientos, vulneración de derechos y confusionismo legal, con el fin de que, de una vez por todas, se “clarifique la situación de los símbolos religiosos o de otra naturaleza particular, que no sean los que son comunes a toda la ciudadanía independientemente de sus convicciones o creencias”, en el ámbito de los centros de enseñanza.

De ahí que apoyemos en su totalidad la nota de prensa de la Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid, que más abajo reproducimos.

El fallo dice estimar de forma parcial el recurso de la Junta de Castilla León, para luego expresar “que se quiten los símbolos de las aulas que cursen estudios los hijos de los padres que lo soliciten y los espacios de uso común” (que en nuestra opinión es “todo el centro”). La sentencia apela a “principios básicos constitucionales y de la Declaración Universal de Derechos Humanos”, para luego enzarzarse en una serie de argumentos sobre la “tradición cristiana española” y los “múltiples apoyos del estado a la iglesia católica”, manifestación que debía hacer “reflexionar” al “poder ejecutivo y al legislativo”, ya que muchos jueces, ante la falta de normativas claras en su interpretación están “tratando de legislar” en base a su criterio e ideología, hecho sumamente grave y que no les corresponde. En suma el fallo nos parece especialmente retorcido, generando una enorme confusión.

Para concluir. Europa Laica está de acuerdo con la sentencia “Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo” del pasado 3 de noviembre de 2009, que sostiene que “la presencia de crucifijos en los centros escolares sostenidos con fondos públicos atenta contra los principios de igualdad y neutralidad del Estado”. Además de que nos congratulamos por la aprobación en el Parlamento de España, en fechas pasadas, de una “Proposición no de Ley” que insta al Gobierno a incorporar en el ordenamiento jurídico la sentencia de dicho Tribunal de Estrasburgo.

Europa Laica, 15 de diciembre de 2009

LA ASOCIACIÓN CULTURAL ESCUELA LAICA DE VALLADOLID (ACEL) VE POSITIVO QUE LA SENTENCIA DEL TSJ DE CASTILLA Y LEÓN RECONOZCA QUE LA PRESENCIA DE SÍMBOLOS RELIGIOSOS EN LOS COLEGIOS VULNERA DERECHOS FUNDAMENTALES, PERO LAMENTA QUE DEJE EN MANOS DE LOS PADRES LA SOLICITUD DE RETIRARLOS

POR ELLO, LA SENTENCIA SERÁ RECURRIDA

La Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid (ACEL) critica el carácter salomónico de la sentencia hecha pública este lunes por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ) relativa a la presencia de símbolos religiosos en el colegio público Macías Picavea de Valladolid, pues si bien la sentencia reconoce que dicha presencia puede vulnerar derechos fundamentales de las personas, deja en manos de los padres la reclamación para su retirada.

Con esta decisión, la sentencia del TSJ estima parcialmente (y por tanto desestima parcialmente) el recurso interpuesto por la Junta de Castilla y León y la asociación E-Cristians contra la sentencia dictada hace ahora un año por el Juzgado de lo contencioso-administrativo nº 2 de Valladolid.

ACEL se congratula de que los argumentos reflejados en la sentencia del Juzgado de lo contencioso-administrativo nº 2 de Valladolid, y recientemente reiterados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), no hayan sido revocados y por tanto se reconozca que la presencia de simbología religiosa en el colegio vulnera la libertad de conciencia de los alumnos y el principio de igualdad.

Sin embargo, pese a que esta sentencia alude a la recientemente emitida por el TEDH, lo hace desmarcándose de ella por considerar que se refiere a un caso particular. Por el contrario, ACEL piensa que la sentencia del TEDH analiza no un caso particular sino una situación, la presencia de simbología religiosa en los centros educativos públicos, estimándola como ilegal (alude incluso a que vulnera el artículo 9 de la Convención Europea de Derechos Humanos), aunque para su pronunciamiento se haya partido de la denuncia de un caso particular.

Este desmarque posibilita al TSJ afirmar que solamente se entienden vulnerados los derechos fundamentales de las personas cuando exista alguna queja y la correspondiente petición de retirada. Sin embargo ACEL no entiende cómo es posible que una situación que objetivamente vulnera derechos fundamentales de las personas pueda depender de que exista o no una denuncia al respecto.

Por ello, ACEL lamenta que el TSJ no haya seguido las directrices marcadas por el TEDH, pese a que todas las asociaciones de la magistratura han afirmado que debían ser seguidas, y más siendo España país firmante de los Convenios europeos de Derechos Humanos.

La sentencia del TSJ, al afirmar que solamente se retiren los símbolos religiosos de las aulas en las que haya niños cuyos padres lo hayan solicitado y en los espacios comunes, se hace muy difícil de entender. Por un lado, según las leyes educativas todo el colegio constituye un espacio común. Por otro lado los niños no realizan sus actividades lectivas en un solo aula sino que cambian dependiendo de la actividad, e incluso en los tiempos libres y recreos visitan otras aulas en los que están sus amigos.

Además podría conllevar a situaciones realmente peligrosas, como la segregación de los alumnos en función de la ideología, las creencias o las convicciones de los padres. Si los símbolos pueden o no estar en las aulas dependiendo de que algún padre lo solicite, cuando haya más de un grupo por curso se daría el caso de que habría un aula para los que deseen símbolos y otro para los que no lo deseen, algo así cómo “3º con símbolos” y “3º sin símbolos”, lo que sería una auténtica aberración educativa. Situación que podría agravarse aún más si otros fundamentalismos se suman al católico, pudiendo llegar a tener “3º de católicos”, “3º de musulmanes”, etc.

La solución propuesta por la sentencia provoca además la vulneración de otro derecho constitucionalmente reconocido, como es el derecho de las personas a no declarar sobre su ideología, religión o creencia (artículo 16.2 de la Constitución española). Este aspecto es abordado por la propia sentencia del TSJ, negándolo, y haciendo referencia a lo que ocurre con la opción de las clases de religión o alternativa, pese a los pronunciamientos judiciales declarando ilegal la forma de opción precisamente por vulnerar el artículo 16.2 de la Constitución.

En definitiva parece que la presencia de símbolos en un centro público es un derecho de quien desea que así sea, solamente limitado por una manifestación en contrario, debiendo partirse por el contrario de no considerarlo un derecho de nadie a imponer sus símbolos en un espacio público.

ACEL opina que la sentencia del TSJ contiene contradicciones, como sostener que la decisión al respecto le corresponde al Consejo Escolar (citando solamente una sentencia anterior de este mismo TSJ, y en contra de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que establece que los consejos Escolares han de ser laicos) y a la vez indicar que esa decisión es radicalmente nula si impone la presencia de los símbolos.

En definitiva, ACEL considera positiva la sentencia del TSJ en cuanto a que reconoce lo que esta Asociación siempre defendió: que la presencia de simbología religiosa en un centro educativo público vulnera derechos fundamentales de las personas, lo que desautoriza a la Junta de Castilla y León que mantenía lo contrario. Ello supone un paso adelante en la situación creada en el colegio Macías Picavea.

Pero es un paso atrás en cuanto a la necesaria neutralidad del Estado en las dependencias públicas (y la defensa de los derechos fundamentales de las personas que de ello se deriva) sin necesidad de que nadie se vea en la necesidad de exigirlo. Por ello, estudia la posibilidad de interponer contra ella recurso de casación.

Por ello, al dejar en manos de los padres la solicitud de retirada, y la posibilidad cierta de que en numerosos casos las cosas se queden como están por el miedo de los padres a solicitarlo teniendo que significarse, se hace más urgente que nunca la existencia de una normativa clara que fije taxativamente la imposibilidad de que los centros públicos puedan estar presididos por simbología particular, pues público y particular son excluyentes.

Normativa clara que no existe, como reconoce la propia sentencia del TSJ, y que corresponde al poder legislativo elaborar. Por ello ACEL reitera al gobierno central que en un momento en el que el debate sale de los juzgados y pasa a los políticos no eche balones fuera, deje aparcada la ambigüedad de la que habitualmente hace gala y legisle de una vez por todas sobre una situación que reclama con urgencia ser regulada de forma inequívoca en defensa de los derechos fundamentales de las personas y de los principios de igualdad y de neutralidad del Estado, máxime teniendo a su favor la sentencia inequívoca del TEDH y la petición expresa de la comisión de Educación del Congreso de los Diputados.

En palabras de José María Contreras, Director General de Relaciones con las Confesiones, “España ya no es homogéneamente religiosa”, “igual que no es lógico y no hay ya símbolos ideológicos en las escuelas, tampoco es lógico que los haya religiosos”, “el poder público debe ser neutral hacia las creencias de sus ciudadanos, no puede reconocer a una cosa mejor que otra y la escuela lo que debe hacer es integrar a todos y permitir la convivencia”.

La libertad religiosa una amenaza para las libertades y derechos individuales

Por: Javier Fisac Seco
Siendo la libertad un poder solamente individual: el poder que cada individuo tiene para gobernarse, darse derechos y defenderlos, buscar su propia felicidad y sus placeres, pensar por sí mismo y tomar sus propias decisiones, la idea de dios, en consecuencia, y la misión de las religiones y sus castas dirigentes, es la negación de la libertad. Resulta paradójico, desde la perspectiva de la libertad individual que se ha ido formando ideológicamente, dotando de contenidos humanos e individuales y conquistando en diferentes tiempos históricos y en diferentes países en lucha contra la opresión de los poderes autoritarios y monoteístas, que se presentaban en formas de gobiernos totalitarios, teocráticos, monárquicos y dictatoriales, que ahora, los mismos que gobernaron durante siglos y siguen gobernando en los países teocráticos o dictatoriales, e imponiendo en sus centros educativos en sociedades democráticas una ideología fundamentada en valores antidemocráticos e inconstitucionales, reivindiquen como un derecho para sí, para su institución clerical-corporativa y por tanto enemiga del individuo: la libertad religiosa.
Es la expresión de una nueva ofensiva contrarrevolucionaria, que podemos calificar de fundamentalista, porque amenaza los valores de las constituciones democráticas, contenidos, también, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue rechazada y por eso no fue firmada por la Iglesia Católica como no lo ha sido todavía por los países musulmanes.
Que un derecho que sólo es y sólo puede ser individual, la libertad religiosa, derecho recogido en las constituciones y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como una libre opción de cada individuo por la que puede o no optar cuando sea mayor de edad, sea reivindicado para sí por una organización supra-individual, la corporación clerical católica, no sólo puede ser interpretado como una burla, otra más, de los derechos individuales, sino que es una contradicción tan grave porque es incompatible con los derechos individuales. Incompatible con la libertad individual.
Aún así, el derecho individual a la libertad religiosa está de más entre los demás derechos porque existiendo los derechos a la libertad de opinión y el de la libertad de expresión el ejercicio de éstos ya contiene el de libertad religiosa que no debería estar explicitado. Primero porque es una reminiscencia de la moral monoteísta y de la derecha y en segundo lugar porque la libertad religiosa sólo puede ejercerse a partir de la mayoría de edad y no como un poder religioso, conservador y familiar para imponer a los menores una determinada creencia.
De manera que, en nombre de este derecho no sólo se incumplen todos los demás, sino que en aplicación del mismo se va creando un caparazón ideológico y moral en los niños que les acaba obstruyendo el desarrollo de su potencial capacidad para ejercer los demás derechos. Porque sometidos a la influencia religiosa van desarrollando un carácter autoritario, patriarcal, antifeminista y homófobo que afecta por igual a los chicos que a las chicas. De ahí la paradoja de que miles de mujeres justifiquen su explotación y dominio por el macho.
Si la Iglesia Católica acatara los valores individuales, lo podría hacer de dos sencillas maneras, claro que entonces tendría que autodisolverse porque carecería de razón de ser. En primer lugar, lo primero que tendría que aceptar es que la libertad religiosa es un derecho de cada individuo y que éste es el único que puede decidir si quiere o no quiere creer en algún dios; en segundo lugar tendría que rechazar sus valores porque son la negación de los derechos individuales, de la libertad y de las formas democráticas y populares de gobierno.
Desde sus orígenes la Iglesia católica, y por extensión todas las religiones monoteístas, incluidas las demás iglesias cristianas, han gobernado junto con los poderes dominantes. Los mismos que sometían a los explotados. Han legitimado la explotación del poderoso y la han racionalizado con un sistema de valores que, en nombre de la libertad religiosa, no en nombre de la libertad individual, justifica la explotación como un hecho natural y sin especial importancia porque lo importante no es lo que vivimos sino lo que nos ocurrirá cuando muramos. Porque lo que da sentido último a nuestras vidas no es vivir la vida, nuestra propia vida como única realidad civil y personal, sino vivir la vida preparándonos durante toda ella para la muerte.
No existe mayor fantasía, mayor farsa y mayor desprecio por el ser humano que transformar su vida en un calvario gracias al cual encontrará sentido último a su vida: la muerte. Vivir para morir. El éxtasis del sadomasoquismo. Que se desarrolla en unos valores conocidos como votos: de castidad, de obediencia y de pobreza y que se alcanzan en su más alto grado en la santificación después de ser vírgenes y mártires. Toda una vida de sufrimiento, toda una vida sin conocer el placer sexual, toda una vida de obediencia al superior, toda una vida de exaltación de la pobreza o estado de explotación por la clase dominante hasta alcanzar el éxtasis de la felicidad: la muerte.
Y todo esto, y algo más que ahora desarrollaré, es lo que reivindican cuando en nombre de una concepción de la libertad contra los individuos, la libertad contra la felicidad, la libertad contra la independencia y autonomía personal, la libertad contra los derechos fundamentales del individuo, “su libertad”, reclaman para sí, sin sentido de la vergüenza histórica ni del ridículo, los antiguos amos de la humanidad, las religiones monoteístas: la libertad religiosa. Una libertad que es incompatible con los derechos individuales: con la libertad humana.
Pero esto no sólo resulta indignante por ofensivo a nuestro sistema de valores democráticos sino irritante cuando no reaccionamos frente a la brutalidad de un sistema de valores religiosos que no tienen más finalidad que destruir al individuo como sujeto de derechos privándole de su voluntad, de su capacidad para pensar y decidir por sí mismo mediante el adoctrinamiento al que hemos sido, la especie humana lo ha padecido durante siglos, sometidos. Es irritante que nos parezca “normal” que unas personas con unos valores como la castidad, la obediencia y la pobreza eduquen a las generaciones desde niños hasta la muerte.
Pero cómo puede dejarse la educación de los niños y jóvenes en manos de unas personas que renuncian al placer sexual para perfeccionar su alma, viviendo eternamente reprimidos y amargados/as. Pero cómo puede dejarse la educación de niños y jóvenes en manos de personas que hacen de la obediencia, la renuncia a tener opinión y voluntad propia, de la renuncia a la formación en el espíritu crítico, de la renuncia a fortalecer la formación y personalidad individual, un valor de sumisión irracional al superior. Pero cómo puede dejarse la educación de niños y jóvenes en manos de unas personas que ensalzan la pobreza como estado de perfección porque purifican su alma, que es lo mismo que bendecir la situación de explotación del hombre por los poderosos porque cada cual debe aceptar y someterse a la realidad en la que le ha tocado vivir para que haya paz. La paz de los opresores, claro. Esta es la libertad religiosa: la libertad que se concede a una corporación para acabar con las libertades individuales. La libertad de la ideología totalitaria.
La religión monoteísta es una ideología totalitaria que tiene como finalidad el control de masas al servicio del poder de clase mediante una moral cuyos valores se fundamentan en la negación de la libertad de cada individuo. Que es una ideología totalitaria es fácil de demostrar porque lo dicen sus propios documentos y su concepción teórica del origen del poder. Todo poder viene de dios por lo tanto se rechaza el sufragio universal y las formas democráticas de gobierno. Esto fue así antes de las democracias asamblearias en Grecia y Roma, durante toda la Edad Media y Antiguo Régimen y tras el sobresalto de la Revolución francesa se reencontró y reafirmó en los regímenes totalitarios y las dictaduras militares del siglo XX. Con la orientación ideológica que dieron todos los papas a esta concepción totalitaria de la sociedad y del poder.
Y que siguen dando hasta hoy día por dos sencillas razones: porque no han elaborado ni aprobado, y por lo tanto no han hecho público, ningún documento en el que reconozcan su ideología totalitaria, renuncien a ella y acepten las libertades democráticas y los derechos individuales y al individuo como sujeto de derechos y como fundamento básico y de origen de la sociedad; y porque aún conservan los “diez mandamientos” como fuente de ley de origen divino.
“Mandamientos” que no reconocen ningún derecho a los individuos, sino deberes, dos tipos de deberes; los deberes para con dios y los deberes para con la Iglesia. Lo mismo ocurre con todos los libros sagrados y con los documentos religiosos, incluidas todas las encíclicas, en los que nunca jamás encontraremos una proclamación de derechos individuales. Esto sería tan absurdo para cualquier dios monoteísta como que Franco o Hitler hubieran reconocido derechos a los individuos, porque hubieran reconocido la negación de sus propios valores. La religión monoteísta, la Iglesia Católica, es coherentemente totalitaria, por eso no puede admitir en sus textos ni en sus libros sagrados que existen individuos y que, encima, tengan derechos. Y este sistema de valores totalitarios: castidad, obediencia y pobreza hasta alcanzar la virginidad en el martirio es el que imponen a los niños y jóvenes en los centros educativos que caen bajo sus garras y nos vienen imponiendo en nombre de “su libertad religiosa”. Porque la imposición es el mecanismo de difusión de su dogma y nunca la convicción en libertad. Y para eso quieren la “libertad religiosa” para imponernos su sistema de valores. Un sistema que nos priva de derechos individuales y nos arranca nuestra voluntad porque gracias a él pretenden seguir imponiendo “su voluntad” que no otra cosa es “su libertad religiosa”.
¿No resulta paradójico, irritante e idiotizante que nos parezca la cosa más “normal” del mundo que para alcanzar “el sentido último de la vida”, un sentido que sólo tiene sentido hablando en términos religiosos y por tanto inhumanos, tengamos que compartir unos valores religiosos que son autoritarios, patriarcales, antifeministas y homófobos? ¿Nos parece normal que a los niños y jóvenes se les eduque en estos valores por personas que practican valores tan inhumanos como los votos de castidad, obediencia y pobreza? Y entonces la Constitución y los Derechos Humanos qué pintan aquí.
¿Podemos compartir unos valores que reducen a la mujer a la función de madre-asexuada para que no deje de parir hijos a fin de difundir el poder del clero por la vía del crecimiento demográfico? Niños deliciosos que luego ellos y ellas se encargarán de idiotizar privándoles de voluntad propia gracias a “su libertad” religiosa. ¿Podemos compartir unos valores que presentan el placer sexual como una condena divina y encima sentir sentimiento de culpa por disfrutar con nuestro propio cuerpo y de vergüenza por tener cuerpo y encima disfrutar con él? ¿Podemos compartir unos valores que utilizan la represión sexual para privarnos de nuestra propia voluntad imponiéndonos una voluntad religiosa-clerical que decida por nosotros qué podemos o no podemos hacer con nuestra propia felicidad y nuestro propio placer? Pues para todo esto y mucho más quieren ellos: una aristocracia rancia y clerical tener el privilegio en exclusiva detener “una libertad religiosa”, “su libertad”: una libertad corporativa enemiga desde hace siglos de los derechos individuales. Y entonces la Constitución y los Derechos Humanos qué pintan aquí.
Unos valores que están en contra del matrimonio civil, en contra del divorcio, en contra del aborto, en contra de las relaciones sexuales a cualquier edad, en contra de la homosexualidad, en contra de los anticonceptivos, en contra de la píldora del día después, en contra de la libertad de opinión, en contra de la mujer que no sea madre-asexuada-objeto; en contra de la felicidad; en contra de la separación de la Iglesia y el Estado; en contra de una enseñanza laica, científica, racionalista, humanista e ilustrada… ¡En fin! En contra de que sea cada individuo el que tome sus propias decisiones en un marco de legalidad civil. Y con estos contra-valores antidemocráticos se dedican a la enseñanza, adoctrinando a niños y jóvenes hasta conseguir neurotizarlos. Pero ¿no tenemos ya valores democráticos?
Existen dos sistemas, dos ideologías, dos morales fundamentados en sistemas de valores y de conductas diferentes, antagónicos: la ideología totalitaria de origen monoteísta y la ideología ilustrada de origen humano. La primera ha negado siempre la existencia del individuo como sujeto de derechos y fundamento de la sociedad; en su lugar el fundamento de la sociedad es la familia, la corporación y el municipio; ha negado que el poder tenga un origen humano afirmando que no hay más poder que el que tiene un origen divino; ha reducido a la mujer a la función de madre-asexuada y ha prohibido el placer; la otra moral es la que desde la Ilustración y la Revolución francesa ha afirmado la existencia de individuos y de sus derechos; ha proclamado que el placer es un derecho que debe ser perseguido sin vergüenza ni sentimiento de culpa y que los seres humanos tenemos derecho a la felicidad sin tener que esperar a la muerte, una fantasía brutalmente inhumana, en cuyo nombre pretenden los monoteísmos, y la Iglesia Católica dominarnos para mayor gloria de dios y de ellos. Que son una y la misma cosa. Para acabar con esta moral ilustrada porque si no ésta terminará poniendo fin a la brutalidad monoteísta, estas religiones, la católica en concreto, piden tener libertad. Una institución que es antidemocrática porque es teocrática en su funcionamiento y organización interna y cuyos valores y código de conducta son antidemocráticos, ¿para qué quiere la libertad?
Una iglesia, la Católica, que ha negado toda libertad imponiendo su monopolio de valores asociada al fascismo, asociada al nazismo, asociada al salazarismo, asociada a las monarquías absolutistas, asociada al pinochetismo, asociada al franquismo…etc., tiene la arrogante desvergüenza de exigir “una libertad en exclusiva y especial” para sí, para ella poder seguir imponiendo sus valores con los que minan los fundamentos sobre los que se sostienen los sistemas políticos democráticos: las libertades individuales y los derechos humanos. ¿Nos damos cuenta de que con ese privilegio les abriremos la brecha por la que los gobiernos españoles y nacionalistas acabarán siendo dirigidos desde el Vaticano?
Y entonces la Constitución y los Derechos Humanos qué pintan aquí. ¿Contemplaremos indiferentes la avalancha de la ofensiva contrarrevolucionaria del fundamentalismo religioso hasta quedar idiotizados, enmudecidos y privados de placer o llegará un momento en el que nos movilicemos para defender lo que ahora tenemos: los derechos individuales?
Bien, y si ya somos libres, a cuento de qué esta corporación clerical pide libertad, una libertad especial para ellos. ¿No estarán confundiendo libertad con privilegios?, pero entonces la igualdad de todos ante la ley quiebra en su fundamento democrático, anti-aristocrático y antiautoritario y se restauraría una especie de sociedad privilegiada. Nuestros derechos serían anulados por los derechos de la libertad religiosa. Lo que no pudieron conseguir ni el nazismo ni el franquismo ni tan si quiera los Austrias ¿lo conseguirá la Iglesia Católica con su libertad religiosa, renaciendo así de las cenizas de esos totalitarismos? ¿No es hora de movilizarse?
Javier Fisac Seco
Historiador, periodista, creador artístico, caricaturista político…

Cáceres Laica acusa a Zapatero de ceder ante presiones de un ‘lobby’ del PSOE

TRUJILLO (CÁCERES), 5 Dic. (EUROPA PRESS)

La asociación Cáceres Laica consideró este sábado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no retira los crucifijos de todos los centros educativos españoles sin excepción –aludiendo a los concertados y privados– debido a “presiones” de un ‘lobby’ que, a su juicio, existe en el propio PSOE.

Así lo indicó, en declaraciones a Europa Press, la presidenta de este colectivo, Milagrosa Carrero, quien destacó que esta asociación se ha constituido para defender la libertad de conciencia y de laicismo en las instituciones públicas y cuyos miembros instan a la retirada de símbolos religiosos de “todos” los centros de enseñanza del país, ya sean públicos, concertados o privados.

“Creo que (Zapatero) tiene mucho miedo. Hay un lobby dentro del PSOE que está ejerciendo una gran presión, a pesar de que la mayor parte de la base del PSOE es laicista”, opinó antes de apostillar que el presidente del Gobierno “tiene miedo a que se mueva algo”, en alusiones a las posibles protestas que pudieran surgir desde sectores católicos de decidirse por la eliminación de los crucifijos, dado que “cualquier cosa que se mueva puede moverlo a él de su sitio” según sentenció.

Al respecto, la responsable de esta asociación indicó que es preciso “tener en cuenta” que se emplea “dinero público” en la financiación de los centros públicos y concertados, por lo que el Gobierno debe tener control del destino de esa aportación pública. “Por supuesto que tiene que controlarse cómo se gasta ese dinero, somos partidarios de defender la libertad de conciencia y eso supone que no haya símbolos religiosos”, aseveró.

Asimismo, incidió en esta idea al argumentar que “en los colegios privados no se puede hacer lo que se quiera” puesto que por “ley” se ha “de garantizar una educación general para todos” en la que se supervise de un modo controlado “qué es lo que se enseña”, para que la educación en todos los centros sea “igual e idéntica” en aspectos relacionados con “contenidos” y otras normas curriculares.

Para este colectivo, “en ningún caso” deberían de existir “símbolos religiosos” a la vista de los alumnos españoles y sugieren que se remplacen éstos símbolos por “mapas de contenidos didácticos” u otras informaciones divulgativas y formativas.

La presidenta de Cáceres Laica, que imparte clases de tecnología en el IES ‘Francisco de Orellana’, expuso que tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que sostiene que los crucifijos en las aulas violan la libertad religiosa “todas las asociaciones laicistas” del país ya han exigido al Ejecutivo la retirada de los símbolos religiosos “en la aplicación y desarrollo de la normativa europea” y “de la sentencia” emitida por el Tribunal de Estrasburgo.

“La normativa europea de los derechos humanos en su artículo 18 exige la libertad de conciencia” recordó y de un modo “más especifico” lo hace “la sentencia de Estrasburgo”, que, a su juicio, “condena a los gobiernos europeos” para que éstos “retiren los crucifijos” de los centros.

Acudiremos al defensor del pueblo, si no se rectifica

Noticia en el periódico

NOTA DE PRENSA
La asociación extremeña Cáceres Laica denuncia que la Consejería de Educación de Extremadura siga obligando a declarar sobre la religión, a los padres o tutores de los alumnos de enseñanzas no universitarias (primaria y secundaria), cuando éstos (o en su caso los alumnos mayores de edad) cumplimentan los impresos oficiales de matrícula. Esto contraviene el art. 16.2 de la Constitución Española que dice: “Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.”., así como la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art. 18).
Quiere esto decir que estamos hablando de Derechos Fundamentales no respetados.
La Sra. Consejera de Educación ha incumplido su palabra ya que nos aseguró (julio 2008) que estas irregularidades no volverían a cometerse y que para el curso 2009-2010 se presentarían los impresos con las modificaciones oportunas , según el planteamiento esgrimido por Cáceres Laica con el que manifestaba plena conformidad: … “Tal y como ustedes plantean en su escrito, el próximo curso se modificará el modelo de matrícula en el sentido propuesto.” …
(ver en http://users6.nofeehost.com/cacereslaica/educacion/20080702obligardeclararreligion.html )
Llegado el momento, no sólo no se ha modificado sino que se ha agravado aún más el problema existente debido a la publicación de una circular de la DG de Calidad y Equidad Educativa de 23 de abril de 2009 en la que se precisa: “… A tal efecto, los centros docentes requerirán que se exprese en el impreso de matrícula la voluntad de recibir, o no recibir, estas enseñanzas” (las de religión). Está bien claro, no hay lugar a dudas, se está obligando a declarar sobre la religión en el impreso oficial de matrícula.
Cáceres Laica entiende que el centro disponga de una relación de los alumnos que optan por las enseñanzas de religión pero se opone al procedi
miento. Exigimos que nadie sea obligado a declarar su creencia o increencia (art. 16.2 de la Constitución Española) en el impreso oficial de matrícula, que se haga en documento aparte, solicitado en la secretaría del centro, y sólo por aquellos alumnos que elijan religión (católica, evangélica, judía o musulmana).
Esta solución ya se ha adoptado por otras Comunidades Autónomas hace años, en algunas con la intermediación del Defensor del Pueblo ante denuncias de asociaciones laicas. A esto fue a lo que se comprometió la Sra. Consejera de Educación (después de haber consultado la información que le proporcionamos sobre otras Autonomías) y que claramente ha incumplido, por medio de la ya citada circular, del Director General de Calidad y Equidad Educativa, D. Antonio Tejero Aparicio.
Todo esto podría evitarse si los Centros de Educación estuvieran obligados a remitir el impreso de matrícula para ser aprobado por la Inspección, o existiera un impreso único elaborado por la Consejería. Se puede comprobar que existen Centros cuyos impresos de matrícula oficial incumplen la normativa, a veces gravemente. ¿Se controlan actualmente? Si estuvieran en red sería más fácil para cualquiera. ¿Para cuándo la matriculación vía internet?
Cáceres Laica está preparando una denuncia sobre este asunto al Defensor del Pueblo.

Cáceres, 6 de julio de 2009


Milagrosa Carrero Sánchez
Presidenta de Cáceres Laica

Trabajo realizado por el área de educación de Cáceres laica coordinada por Javier Escudero.